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Condenan al Santa María por discriminar a un alumno

El INADI consideró que las autoridades de la escuela parroquial discriminaron a un chico de 4to año al que le solicitaron un estudio psicológico como requisito para continuar en el establecimiento.
Condenan al Santa María por discriminar a un alumno

26.05.2012, 19:52:22 | Actualidad

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La Escuela Santa María realizó un acto “distintivo, segregacionista y atentatorio contra el interés superior del niño” al exigirle un certificado de tratamiento psicológico como condición previa a la rematriculación. Así lo resolvió el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) en un durísimo dictamen firmado el 7 de marzo de este año.

Si bien el fallo no implica una medida reparatoria directa contra el niño discriminado porque éste continuó sus estudios en otro establecimiento, crea un precedente sobre el tratamiento que deberán recibir estos casos en el futuro.

La madre del alumno –cuyos datos no se revelan para preservar la identidad del menor– celebró el final de un complejo expediente iniciado en 2008. “Es necesario que esta resolución del INADI se conozca porque mi familia sufrió muchísimo con el trato que recibió mi hijo en el Santa María”.

LOS HECHOS

Luego de haber concurrido durante cuatro años al nivel primario del Santa María, el 28 de diciembre de 2007 las autoridades le notificaron a los padres del menor que para poder continuar en el establecimiento en el ciclo lectivo 2008 necesitaban presentar un certificado de inicio de tratamiento psicológico, debido a que el chico presentaba supuestos problemas de conducta e integración con sus compañeros.

“El argumento de los representantes legales de ese momento era que para rematricularlo en 5to año necesitaban una constancia de tratamiento. Pero aún con la constancia de atención psicológica emitida por Silvina Schmidt, no lo rematricularon”, sostuvo la madre, en diálogo con El Ciudadano.

Precisamente en el fallo del INADI, de 16 fojas, se indica que el menor estuvo en tratamiento con la Lic. Schmidt y que si bien un informe del 10 de mayo de 2006 da cuenta de las dificultades que presentaba para relacionarse con sus compañeros, la profesional también estimó que el niño lograría relacionarse mejor y mejora sus calificaciones, razón por la cual acordó con su familia suspender el tratamiento psicopedagógico.

La madre explicó que pese al “alta” otorgada por Schmidt, su hijo vivió situaciones que no contribuyeron a su integración; por ejemplo, cambios inconsultos de un curso a otro.

“Además de recibir amenazas e insultos por parte del Sr. Mario Slongo (representante legal) hacia mi persona, tanto él como la señora Telma Garavaglia (directora en aquel momento) nunca arbitraron los medios para integrar a mi hijo al grupo de compañeros ni tampoco impartieron contención hacia la familia”, asegura la mamá.

Ante las dificultades para continuar en el colegio católico, el 3 de marzo de 2008 lo inscribió en la Escuela 3, donde finalizó sus estudios primarios. Posteriormente ingresó a uno de los más prestigiosos colegios secundarios de Cañuelas, donde sigue estudiando con buenas calificaciones.

En marzo de 2008 los padres del chico presentaron una denuncia por discriminación ante la Dra. Ana Scaglione, titular del INADI, filial Lobos. Sin embargo, dos años después sufrieron un nuevo contratiempo cuando descubrieron que el expediente había sido extraviado en la delegación lobense.

En diciembre de 2010 se presentaron la sede central del INADI, en la ciudad de Buenos Aires, donde reconstruyeron la denuncia. El 7 de marzo de este año la asesora Legal Virginia Giménez y el Director de Asistencia y Asesoramiento, Dr. Julián Díaz Bordelli, firmaron un documento condenatorio contra el Santa María.

“Esta asesoría entiende que el Colegio Santa María, si bien no se opuso a la matriculación del alumno, de alguna manera limitó y restringió las posibilidades de su continuidad escolar en esa institución. Aún más, sostuvo que el niño tenía problemas de inclusión con sus pares, circunstancia que no pudo llegar a revertirse por el condicionamiento de matriculación que decidió el colegio”, señala el texto firmado por Giménez y Díaz Bordelli.

“El condicionamiento de la matrícula escolar del alumno, motivada en la falta de presentación de un certificado de inicio de tratamiento psicológico en un plazo perentorio, importó un acto distintivo, segregacionista y atentatorio contra el interés superior del niño. Esta asesoría entiende que todas las medidas concernientes a los niños y niñas que tomen las instituciones públicas o privadas, deberán atender a una consideración primordial y que será el interés superior del niño/a, ya que en la medida en que tienen derechos, deben ser respetados. (…) Antes de tomar una medida respecto de ellos/as se adoptarán aquellas que promuevan y protejan sus derechos; y no las que los conculquen”.

La familia todavía no tiene decidido si iniciará o no una demanda judicial contra la institución parroquial o contra el Obispado de Gregorio de Laferrere. “Es un tema que estamos conversando con el abogado, pero lo principal para nosotros es que esta condena del INADI se conozca. Además, todavía aguardamos una respuesta de la Diepregep (Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada), que jamás nos respondió la denuncia que presentamos ante ellos”.

Ante una consulta de este diario, el padre Mario Slongo se rehusó a hacer comentarios sobre el dictamen. “Es un tema privado, con un menor de por medio. No corresponde que hagamos comentarios. Lo único que puedo decir es que nosotros cumplimos todos los procedimientos, y que los mismos están asentados en actas. Sin embargo hay quienes no cumplieron con ciertas instancias que tenían que cumplir”, aseveró, sin dar mayores detalles.

La mamá del menor, por su parte, aprovechó el contacto con El Ciudadano para agradecer a Delicia Jaime y Eulalia Romero, directora y vice directora respectivamente de la EPB N°3, por recibir al niño en ese establecimiento; como así también al Lic. Jorge Gáspero, del Servicio de Psicología del Hospital Dr. Angel Marzetti, por la atención recibida.

© El Ciudadano Cañuelense

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