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En Cañuelas ya se siente el desabastecimiento

Pequeños electrónicos, artículos de ferretería y óptica comienzan a faltar en los negocios de nuestra ciudad como producto de las barreras a las importaciones.
En Hendel ya no se consiguen algunos pequeños electrónicos.

BulletEn Hendel ya no se consiguen algunos pequeños electrónicos.

26.03.2012, 10:36:23 | Actualidad

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Las restricciones al ingreso de elementos importados comienzan a generar impacto en varios comercios locales que carecen de algunos artículos. Los faltantes se traducen en ligeras mermas en las ventas, situación que podría empeorar en los próximos meses.

En la casa de electrodomésticos Hendel la vitrina que hace dos meses se destinaba a las cámaras de fotos se encuentra totalmente vacía. “Nos nos queda una sola cámara. Es uno de los primeros artículos que se nos acabó”, relata el encargado del local, “Pato” Pozo.

Las computadoras portátiles también comienzan a ralear, especialmente las de marca Samsung y Sony. Sólo hay disponibilidad de algunas ensambladas en Argentina.

Otra dificultad que observa Pozo es el servicio técnico post venta. Los services ya no tienen piezas para reparar electrodomésticos de las marcas como Ariston, Whirlpool o Electrolux, y por lo tanto es muy difícil darle una respuesta satisfactoria al cliente que vuelve con alguna falla en el equipo que compró.

Quienes deseen adquirir televisores chatos, celulares o cocinas no tienen motivos para preocuparse porque son productos que cuentan con un amplio stock o que se fabrican en el país.

Daniel Sejas, de Sejas Hogar
, coincide en que hay una buena disponibilidad de artículos de producción nacional, como microondas, televisores y cocinas, pero que faltan los pequeños electrodomésticos de origen importado. “Hace meses que no tenemos batidoras, planchas o procesadoras. Tampoco hay heladeras no frost, que son fabricadas en Brasil”.

Ante un panorama complejo, Sejas está comprando mercadería con un año de anticpación para evitar que sus estantes se queden vacíos si la situación se agrava.

El experimentado comerciante considera que la industria nacional no está preparada para fabricar electrodomésticos en el país.

“Las matrices para hacer una plancha o una batidora son carísimas. ¿Quién se va a poner a invertir en eso cuando no hay seguridad de que estas medidas del gobierno se sostengan en el largo plazo? Quizá dentro de seis meses o un año la importación se vuelva a abrir y en ese caso quién le devuelve al empresario la plata que invirtió? La falta de certezas impide que haya inversiones”.

Cecilia Borgogelli,
de la casa de decoración Regala, no oculta su fastidio con las medidas restrictivas impuestas por Moreno. “Estoy enojadísima”, declara.

“De las piezas de vidrio no está entrando nada y tampoco hay cosas de uso muy popular, como los cuchillos Tramontina, que se fabrican en Brasil. Tenemos marcas nacionales, como Perel, pero son un poco más caras y no son tan populares. Los Tramontina los compra todo el mundo, pero ahora es imposible conseguirlos”.

Cecilia piensa que poco a poco muchos de estos productos podrían fabricarse en Argentina, pero asegura que los costos duplican y hasta triplican el de uno similar traído desde el exterior. “En Argentina hay muy buenas cosas, pero los costos son inalcanzables”.

La comercianta reconoce que se ha producido una baja en las ventas, pero que no obedece necesariamente a la falta de productos sino, esencialmente, a que la gente “no tiene plata para el consumo”. “La decoración no es un rubro de primera necesidad, pero hay que tener en cuenta que muchas familias vivimos de esto”, concluye.

Noelia, encargada del local de óptica Sejas, también se manifiesta preocupada por las dificultades para conseguir relojes importados, uno de los rubros en que se especializa su negocio. “Desde hace un mes no podemos reponer la mercadería. Con suerte los proveedores nos mandan cuatro o cinco piezas”.

El de la ferretería es otro ámbito que tiene un gran componente de piezas importadas. Ezequiel Rizzi, de Casa Caeiro, asegura que ya se empieza a sentir la falta de mercadería, especialmente de herramientas y de máquinas livianas.

ÓPTICA Y MEDICAMENTOS

En la óptica Morales tienen un buen stock de armazones para anteojos (la mayoría de los cuales son importados) pero no ocultan su preocupación por el faltante de lentes de contacto. A pesar de que es un insumo de carácter médico, no está ingresando con normalidad al país.

Por el momento en las farmacias de Cañuelas no se observa un faltante significativo de medicamentos.

Alfredo Morgante, de Farmacia Alberd
i, cuenta que hace unos días hubo escasez de anticonvulsivos, pero que después la provisión se normalizó. “Estamos preocupados porque hay medicamentos que la gente no puede dejar de tomar. En las droguerías nos dicen que la situación va a ser normal, pero es una presunción que tienen ellos”.

La farmacéutica Martha Oyharzábal opina en la misma línea. Afirma que en algunos momentos se dificulta conseguir dos o tres medicamentos del laboratorio Roche, pero piensa que todavía es prematuro atribuirlo a las medidas del gobierno nacional. “No lo veo claro, no sé si está sucediendo por un faltante de materias primas o por una mecánica propia de los laboratorios”.

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