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Cañuelas, 18 de mayo de 2012

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La madre del chico ahogado en Vicente Casares exige justicia

Maximiliano Ortega, de Spegazzini, fue encontrado muerto en una cava. Su familia sospecha que pudo haber sido un homicidio.
Maximiliano tenía 19 años.

BulletMaximiliano tenía 19 años.

16.02.2012, 13:04:40 | Policiales

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A fines de diciembre pasado un joven de 19 años murió ahogado en una cava abandonada de Vicente Casares. Cuando se zambulló, tocó el fondo sin poder salir a la superficie debido al “efecto sopapa” producido por el lecho fangoso.

La víctima, identificada como Maximiliano Gastón Ortega, era oriunda de la localidad de Carlos Spegazzini.

Su mamá, Teresita Acosta (48), reclama por el esclarecimiento de lo ocurrido. Y considera que el hecho quizás no fue un mero accidente.
 
“Estoy totalmente destrozada. Él tenía toda una vida por delante. Quiero que se haga justicia”, afirmó.

En diálogo con este medio, relató lo que ocurrió aquel día hasta el desenlace fatal. Maximiliano se había dirigido al mediodía a la Escuela Canale, de Tristán Suárez, para rendir una materia. Allí había acordado con unos amigos para ir a jugar a la pelota más tarde, pero inmediatamente después fue abordado por otro grupo de chicos que lo convencieron de acompañarlos a la cava.

Acosta señaló que le insistieron mucho para que fuera con ellos. “¿Por qué la insistencia de estos chicos? No sé si lo llevaron engañado o si lo llevaron con la intención de hacerle daño. ¿Cuál era el objetivo? ¿Matármelo? ¿Robarle?”, acotó.

TRÁGICO DESENLACE


A las 18.30, un patrullero de la policía de Spegazzini llegó a la casa de la señora, para indicarle que el destacamento de Máximo Paz les había informado que su hijo estaba demorado.

Acosta intentó llamarlo al celular, pero no obtuvo respuesta. “Entonces me di cuenta de que algo malo había pasado. Le dije al oficial que me estaba mintiendo, que mi hijo ya no estaba con vida”, continuó.

Luego, llegó un amigo de Maximiliano, uno con los que había organizado para ir a jugar al fútbol, y le dijo a Acosta que -de acuerdo a lo que había escuchado- su hijo había fallecido.

La mujer se dirigió entonces al destacamento de Máximo Paz. Los Bomberos Voluntarios de Cañuelas y de Alejandro Petión, tras un intenso rastrillaje, dieron con el cuerpo sin vida.

“Él no sabía nadar, le daba miedo. ¿Cómo puede ser que se haya tirado?
Para mí, que Dios me perdone, lo llevaron engañado. Desaparecieron todas las cosas, la ropa y el celular, y dicen que uno de los chicos se llevó sus pertenencias. Me llama mucho la atención”, añadió.

En el destacamento se encontró con dos de los cuatro menores con los que Maximiliano había ido a la cava. Uno de los oficiales le relató a Acosta que los otros dos escaparon a bordo de un tren desde la estación de Vicente Casares luego de avisarle a un guarda lo que había sucedido y de entregarle el documento de la víctima.

A raíz de lo ocurrido se abrió una causa (Nº 2813-11) en la Fiscalía de Cañuelas, caratulada como “Averiguación Causales de Muerte”, que ya fue elevada a La Plata.

A través de Facebook, la señora convocó para el 29 de diciembre a una marcha en reclamo de justicia.
Se comunicó con Crónica TV, con CN5, con Canal 13 y Canal 9 para lograr cobertura.

Pero dijo que ninguno de los anteriores quiso cubrir el hecho debido a que el intendente de Ezeiza, Alejandro Granados, se los tenía prohibido.

La marcha finalmente fue suspendida. “En ese lugar ya se ahogaron un montón de chicos. Quiero justicia, quiero que se cierre el cerco perimetral de la cava para que nadie pueda ingresar más”, sostuvo.

La señora informó que también se dirigió a las oficinas de Desarrollo Social de Tristán Suárez. “¿Cómo el intendente no iba a tratar de comunicarse con una mamá a la que le había pasado esto? Pero me dijeron que estaba haciendo política con la muerte de mi hijo”, lamentó.

Asimismo, dijo que pidió una audiencia con la intendenta Marisa Fassi. “Pero no me dieron bolilla. Para ellos, es como si se hubiera muerto un perro. Por lo menos tendría que dignarse a saber que hay una mamá preocupada que se quedó sola con una nena. Por mi estado de salud, ya no puedo trabajar más de empleada doméstica”, explicó.

MÚLTIPLES AVISOS

La comunidad de Vicente Casares alertó en varias oportunidades sobre la potencial peligrosidad de la cava y los vecinos de la zona mantuvieron reuniones con las autoridades de seguridad del partido para exigir soluciones al respecto.

A pesar de que las fuentes de la investigación informaron que el lugar se encuentra debidamente cercado y que abundan los carteles de prohibido pasar, eso no evita que chicos como Maximiliano traspongan los alambrados e ingresen al lugar.

© El Ciudadano Cañuelense

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