Sobreseen a peluquero que vendía arte precolombino
La Interpol secuestró en Cañuelas varias piezas indígenas que pertenecían a Ecuador. La investigación se originó por un aviso clasificado publicado en El Ciudadano.
El aviso publicado en El Ciudadano en agosto de 2009 orientó la investigación.
15.02.2012, 10:13:12 | Policiales
LA PLATA (De nuestro corresponsal) La justicia argentina sobreseyó a un peluquero cañuelense en cuyo poder fueron halladas una serie de piezas de importante valor arqueológico originarias de Ecuador.
La causa se originó el 11 de septiembre de 2009 cuando el subcomisario Marcelo Daniel El Haibe, jefe de la sección Centro Nacional de Protección del Patrimonio Cultural de la policía Interpol, advirtió que en el periódico “El Ciudadano”, en la edición del 29 de agosto de ese mismo año, un aviso clasificado expresaba: “Vendo a coleccionistas ARTE PRECOLOMBINO. Cerámicas - Varios”. Y luego se indicaba un teléfono celular.
La Dirección de Investigaciones de Lomas de Zamora, tras un informe de la empresa de telefonía Claro, determinó que el número telefónico publicado en el semanario correspondían a Juan Carlos Silva, con domicilio en la calle 9 de Julio N° 807 de Cañuelas.
En dicho inmueble funciona la peluquería “Sagitario Coiffeur”, propiedad de Silva.
Posteriormente se realizaron tareas encubiertas con el fin de constatar si allí comercializaban piezas de arte, en infracción a la ley 25.743 de Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico.
Por dichos de varios vecinos, los sabuesos determinaron que Silva, apodado “Pelusa”, se dedicaba a vender antigüedades.
Haciéndose pasar por coleccionistas de piezas de antaño, los agentes se dirigieron a peluquería de la calle 9 de Julio, donde fueron invitados a recorrer un galpón contiguo donde el peluquero les exhibió la “mercadería”.
Entre las piezas había jarrones antiguos, espejos y marcos de bronce labrado, un tablero de ajedrez con base y piezas de mármol trabajado; vajillas de porcelana japonesa y varias piezas de origen precolombino.
Los objetos costaban no menos de mil pesos cada uno y algunos estaban valuados en dólares.
En virtud de ello, el juez ordenó registro domiciliario en la peluquería y la vivienda de “Pelusa” donde se secuestraron un total de veinte piezas arqueológicas.
ARTE Y MISTERIO
El informe del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano afirmó que “la colección compuesta por 18 piezas cerámicas adscribes culturalmente a sociedades precolombinas que habitaron el actual territorio ecuatoriano; también integran la colección 2 piezas modernas en cerámicas, con inspiración en modelos precolombinos. Se trata de vasijas, pucos, figuras zoomorfas y platos de diferentes pueblos que habitaron ese país. La más antigua es de unos 3000 años A. C. y perteneció a la cultura Valdivia y, la más moderna, del siglo XIII”.
Cuando todo parecía concluido, el abogado defensor de Silva, acusado del delito tipificado en el artículo 43 de la ley 25.743 (en la que se prevé serán pasibles de una multa y el decomiso de los bienes. Cuando se tratare de ventas llevadas a cabo en establecimientos comerciales se dispondrá además su clausura temporaria de los mismos, siendo procedente la clausura definitiva en caso de reincidencia) presentó un recurso de apelación en la Cámara Federal.
El letrado sostuvo que los agentes de seguridad excedieron la tarea encomendada por el juez “ya que no se limitaron a recabar los datos filiatorios, sino que mediante ‘ardid o engaño, y manifestando ser coleccionista de piezas de antaño’ han dado con quien resultara mi asistido en autos”.
En consecuencia, los jueces de Cámara, Carlos Román Compaired y Julio Víctor Reboredo, observaron que los agentes de seguridad, simulando ser coleccionistas, lograron la confianza del suegro del imputado hasta llegar al denominado “Pelusa”, logrando que el imputado Silva les exhibiera las piezas que luego se secuestraron en el allanamiento practicado.
De esta manera los magistrados declararon la nulidad de lo actuado y dictaron el sobreseimiento de Juan Carlos Silva.
El Departamento Interpol de la Policía Federal no pudo determinar el origen de las piezas ecuatorianas, entre otras razones porque el acusado se negó a declarar.
Las piezas fueron repatriadas por el mismo presidente de Ecuador que estuvo en nuestro país durante el acto de reasunción a la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.
La causa se originó el 11 de septiembre de 2009 cuando el subcomisario Marcelo Daniel El Haibe, jefe de la sección Centro Nacional de Protección del Patrimonio Cultural de la policía Interpol, advirtió que en el periódico “El Ciudadano”, en la edición del 29 de agosto de ese mismo año, un aviso clasificado expresaba: “Vendo a coleccionistas ARTE PRECOLOMBINO. Cerámicas - Varios”. Y luego se indicaba un teléfono celular.
La Dirección de Investigaciones de Lomas de Zamora, tras un informe de la empresa de telefonía Claro, determinó que el número telefónico publicado en el semanario correspondían a Juan Carlos Silva, con domicilio en la calle 9 de Julio N° 807 de Cañuelas.
En dicho inmueble funciona la peluquería “Sagitario Coiffeur”, propiedad de Silva.
Posteriormente se realizaron tareas encubiertas con el fin de constatar si allí comercializaban piezas de arte, en infracción a la ley 25.743 de Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico.
Por dichos de varios vecinos, los sabuesos determinaron que Silva, apodado “Pelusa”, se dedicaba a vender antigüedades.
Haciéndose pasar por coleccionistas de piezas de antaño, los agentes se dirigieron a peluquería de la calle 9 de Julio, donde fueron invitados a recorrer un galpón contiguo donde el peluquero les exhibió la “mercadería”.
Entre las piezas había jarrones antiguos, espejos y marcos de bronce labrado, un tablero de ajedrez con base y piezas de mármol trabajado; vajillas de porcelana japonesa y varias piezas de origen precolombino.
Los objetos costaban no menos de mil pesos cada uno y algunos estaban valuados en dólares.
En virtud de ello, el juez ordenó registro domiciliario en la peluquería y la vivienda de “Pelusa” donde se secuestraron un total de veinte piezas arqueológicas.
ARTE Y MISTERIO
El informe del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano afirmó que “la colección compuesta por 18 piezas cerámicas adscribes culturalmente a sociedades precolombinas que habitaron el actual territorio ecuatoriano; también integran la colección 2 piezas modernas en cerámicas, con inspiración en modelos precolombinos. Se trata de vasijas, pucos, figuras zoomorfas y platos de diferentes pueblos que habitaron ese país. La más antigua es de unos 3000 años A. C. y perteneció a la cultura Valdivia y, la más moderna, del siglo XIII”.
Cuando todo parecía concluido, el abogado defensor de Silva, acusado del delito tipificado en el artículo 43 de la ley 25.743 (en la que se prevé serán pasibles de una multa y el decomiso de los bienes. Cuando se tratare de ventas llevadas a cabo en establecimientos comerciales se dispondrá además su clausura temporaria de los mismos, siendo procedente la clausura definitiva en caso de reincidencia) presentó un recurso de apelación en la Cámara Federal.
El letrado sostuvo que los agentes de seguridad excedieron la tarea encomendada por el juez “ya que no se limitaron a recabar los datos filiatorios, sino que mediante ‘ardid o engaño, y manifestando ser coleccionista de piezas de antaño’ han dado con quien resultara mi asistido en autos”.
En consecuencia, los jueces de Cámara, Carlos Román Compaired y Julio Víctor Reboredo, observaron que los agentes de seguridad, simulando ser coleccionistas, lograron la confianza del suegro del imputado hasta llegar al denominado “Pelusa”, logrando que el imputado Silva les exhibiera las piezas que luego se secuestraron en el allanamiento practicado.
De esta manera los magistrados declararon la nulidad de lo actuado y dictaron el sobreseimiento de Juan Carlos Silva.
El Departamento Interpol de la Policía Federal no pudo determinar el origen de las piezas ecuatorianas, entre otras razones porque el acusado se negó a declarar.
Las piezas fueron repatriadas por el mismo presidente de Ecuador que estuvo en nuestro país durante el acto de reasunción a la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.
© El Ciudadano Cañuelense
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