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Cañuelas, 18 de mayo de 2012

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Arrieta juró rodeado de familiares y amigos

Una hinchada lo esperó afuera del edificio donde se celebró su asunción como ministro de Asuntos Agrarios. El gobernador lo llamó “doctor Gustavo Arrieta”.
Arrieta, primer cañuelense que asume en un ministerio provincial.

BulletArrieta, primer cañuelense que asume en un ministerio provincial.

13.12.2011, 13:20:12 | Política

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 LA PLATA (De nuestro corresponsal) Con una cara radiante, mascando chicle y con la frente algo humedecida por la temperatura y los nervios, Gustavo Arrieta juró como ministro de Asuntos Agrarios en el imponente y clásico edificio del Pasaje Dardo Rocha.

Acompañado por su esposa, la intendenta Marisa Fassi, Arrieta llegó a La Plata pasadas las 10 en el auto oficial de la comuna, manejado por “Pajarito” Riedel, quien continuará siendo su chofer personal en esta nueva etapa.

En el portentoso Pasaje lo esperaba buena parte de las familias Arrieta-Fassi. Su hermano y su cuñado Nicolás llegaron mucho más temprano y aguardaron el momento de la jura instalados en la paquetísima confitería París.

La ceremonia encabezada por el gobernador Daniel Scioli se llevó a cabo el lunes 12, con una demora de una hora y media. El hall de pasaje se encontraba repleto de políticos, empresarios, artistas, sindicalistas, deportistas y militantes que acudieron para presenciar el juramento de 23 funcionarios.

Entre las primeras filas dispuestas para los invitados estaban los intendentes. Con un resplandeciente bronceado Marisa Fassi -con un elegantísimo vestido negro a lunares blancos, largo hasta la rodilla- no paraba de transmitir felicidad por su presente. “Estoy estrenando el cargo”, le explicó a los colegas que la flanquearon en los asientos.

Cuando llegó Arrieta desde la Legislatura –donde minutos antes Scioli había asumido su segundo mandato- fue conducido por personal de la gobernación hasta un costado del escenario dispuesto con dos pantallas gigantes que transmitían imágenes del gobernador y su esposa atravesando los pasillos.

Para calmar la demora y alguna desorganización, un locutor comentaba con notorios elogios la gestión de Scioli en su primer mandato mientras la música folklórica se perdía entre las decenas de columnas griegas del espacio dedicado a actividades culturales.

Cuando Scioli y Karina Rabolini ingresaron al hall las canciones del “Chaqueño” Palavecino dieron lugar al tema “Yo creo” de Ricardo Montaner.

Entre los invitados había varios famosos, entre ellos Horacio Guarany, el conductor radial Alejandro Dolina, el ex DT de la Selección Salvador Bilardo, el actor Lito Cruz y el empresario de la carne Alberto Samid.
 
“DOCTOR” GUSTAVO ARRIETA

Ubicados con cartelitos pegados en piso del estrado los integrantes del nuevo gabinete aprovecharon algunos momentos para hacerse comentarios informales y saludar a los espectadores con la clásica V de la victoria.

Arrieta –parado entre los designados ministros Arlía y Casal– fue el sexto funcionario convocado a jurar.

Frente a centenares de invitados y un canal de noticias que transmitía en vivo, Scioli inauguró el título de “doctor”. Asi lo llamó el gobernador al leer la fórmula de jura frente al escribano. Segundos antes el notario lo había convocado a la primera fila del estrado como “Don Gustavo Arrieta”.

Más allá de este desliz, el jefe comunal en uso de licencia, juró por la Constitución de la Provincia, Dios y la Patria. Sólo dos mujeres rompieron el protocolo y juraron por Néstor Kirchner, Perón, Evita y los desaparecidos de la última dictadura: la minsitra de Gobierno Cristina Alvarez Rodríguez y la ratificada secretaria de Derechos Humanos, Sara Derotier de Cobacho.

Tras firmar el libro de actas Arrieta se abrazó a Scioli y miró al escenario donde estaba Fassi. Juntos la señalaron y le enviaron un saludo. Nuevamente el rostro de Marisa se iluminó de emoción.

Ubicados a metros del escenario observaban la escena los padres de Arrieta y parte del gabinete de la nueva intendenta interina, así como concejales y consejeros escolares. Entre ellos estaban Emilio Contreras, Luis Carnevali, Marcelo Di Giácomo y los empresarios Carmelo Mastrogiovanni (Impacto) y Aldo Rocchini (Cañuelas Gas).

“Somos del club de la muleta”, bromó el concejal Edgardo Castagneris
, sentado junto a su colega Ernesto Daher. Ambos concurrieron a la jura con una pierna enfundada en una bota ortopédica, producto de una intervención en sus respectivas rodillas.

Una presencia llamativa fue la de la ex senadora provincial Cristina Rasquetti, quien se quedó con ganas de saludar al vicegobernador Gabriel Mariotto. En un breve contacto con El Ciudadano aclaró que su conocida enemistad con Arrieta y Marisa Fassi era un tema del pasado. “Ya está todo bien, hicimos las paces, incluso me invitaron a sentarme cerca de ellos”, aseguró la ex legisladora.

Mientras que se iban sucediendo las rúbricas de cada funcionario designado, desde el público salían ovaciones y cánticos que por momentos rompían la formalidad. Arrieta fue uno de los menos festejados. Claro, sus seguidores y lo de su esposa se habían quedado afuera.

En la vereda de la plaza San Martín y tras un larguísimo vallado policial unos cincuenta militantes con banderas, carteles y algún bombo festejaban a sus “jefes”.

Un grupo capitaneado por el dirigente de ruta 3, Guillermo Penayo, cantaba: “Olé/ oléee/olé/oláaaa, en Cañuelas hay ministro, el ministro aquí está” mientras que otro grupo más incisivo, encabezado por la esposa de Mario Miceli, no paraba de corear: “En Cañuelas hay ministro y tiembla la Rural” o “Es para Bustillo que lo mira por tevé”. La frase era un dardo contra el presidente de la Rural de Cañuelas, quien se atrevió a criticar a Arrieta por su falta de conocimientos para dirigir el Ministerio.

La letra contagió al ministro de Infraestructura, Alejandro Arlía, quien se acercó a saludar y posó para las incesantes fotos con Arrieta, quien exultante saludó a más no poder. Pobladores del barrio Santa Anita, corredor de la ruta 3, Máximo Paz y otros sitios se habían trasladado en colectivo hasta La Plata. Todo fue una fiesta.

© El Ciudadano Cañuelense

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