Marisa Fassi: “Voy a ser la intendenta más ploma”
“Mi idea es profundizar el modelo de Gustavo, gestionar mucho, hacer obras, estar y estar”, resumió la virtual intendenta, a pocas horas de reemplazar a su esposo.
Gustavo Arrieta y Marisa Fassi festejan el ascenso de ambos.
05.12.2011, 12:01:59 | Política
Comenzó a militar a mediados de los ´90 en la Casa Peronista Bonaerense (CAPEBO), la agrupación que fundó su padre, el Nene Fassi, con el objetivo de impulsarla, algún día, a conquistar el sillón de los radicales.
En esa agrupación fue donde conoció a Gustavo Arrieta y juntos formaron la pareja política más exitosa que ha dado la militancia de Cañuelas. En tan sólo una década lograron no sólo arrebatarle al radicalismo uno de sus bastiones históricos, sino además establecer vínculos con la estructura política provincial y nacional que eran impensados tiempo atrás.
Fruto de esas relaciones cultivadas pacientemente por Arrieta, acaba de conseguir un Ministerio provincial, el primero que ocupará un dirigente de Cañuelas. Y como resultado de la sucesión, Marisa Fassi será la primera intendenta del distrito.
A pocas horas de su asunción, recibió a El Ciudadano en su despacho, poblado de fotos familiares junto a una mesa repleta con una colección de pingüinitos.
-¿Cómo está procesando todas estas novedades?
-Todavía no termino de procesarlas. Por ahí lloro... por ahí me pongo contenta...
-Siempre fueron inseparables en la gestión. ¿Cómo se van a complementar ahora, con Arrieta en la Provincia y usted en Cañuelas?
-Vamos a estar comunicados todo el día. Gustavo seguramente va a pasar a diario por la Municipalidad y yo lo voy a llamar todo el tiempo para
que me ayude en otros ministerios a gestionar cosas para Cañuelas. ¡Voy a ser la intendenta más ploma!
-Antes de las elecciones Arrieta dijo que usted sería mejor intendenta que él. ¿Es porque ya tenían algún adelanto del ofrecimiento?
-Nunca tuvimos una confirmación. Después de las elecciones llegaron algunas propuestas, cargos que implicaban administración de recursos, cargos técnicos, pero no eran lo que aspirábamos para el crecimiento de Cañuelas y la región. Ahora el puesto de Gustavo es avalado por todos los intendentes. Están felices porque saben que van a crecer todos.
-¿Qué perfil le piensa dar a la gestión?
-Se hace camino al andar... Pero mi idea es profundizar el modelo de Gustavo, gestionar mucho, hacer obras, estar y estar. Por ahí la diferencia es que yo soy más melosa, de compartir. Necesito estar rodeada todo el tiempo de gente. Gente muy sana, de espíritu contenedor. Mi preferido es Rodolfo Morfese.
-Bueno, ya lo está ratificando en el cargo de Cultura. ¿Su jefa de Gabinete va a ser una mujer?
-Tal vez, pero no lo tengo definido.
-¿Y qué dice su familia? Siempre fueron muy apegados y de estar juntos todo el tiempo... Ser intendenta seguramente le demandará mucho más tiempo que su cargo actual.
-Mi hijo Bautista empieza en Don Bosco el año que viene, con doble escolaridad. Va a cursar desde las 6 de la mañana hasta las 5 y me va a quitar el cargo de conciencia de no estar con él, porque estará en la escuela. Angie empieza a estudiar abogacía en la Universidad de San Andrés y a Rita le falta un año más para terminar el secundario... Mis hijos están orgullosos, saben que soy una persona de trabajo, no de ambición. Saben que no me la creo, que no soy frívola ni trepadora. Esto no lo tomo como un lugar de poder, sino como una obligación más para devolverle a la comunidad lo que nos dieron.
-¿Qué obras le gustaría concretar en los próximos cuatro años?
-Cañuelas tendría que tener una universidad propia y completa, sí o sí, un polideportivo grande, una terminal de ómnibus... Un sueño que tengo es poner a trabajar a full la planta hormigonera. Y hacer oficinas de Cultura y Juventud al lado del Parque de la Salud, en el inmueble del ferrocarril. Con respecto al cargo de Gustavo, ya estoy pensando en los viveros que vamos a hacer con el Ministerio y en los contingentes de abuelos que vamos a poder llevar al Parque Pereyra Iraola. Lo fundamental va a ser no achancharse y no olvidarnos de dónde venimos.
En esa agrupación fue donde conoció a Gustavo Arrieta y juntos formaron la pareja política más exitosa que ha dado la militancia de Cañuelas. En tan sólo una década lograron no sólo arrebatarle al radicalismo uno de sus bastiones históricos, sino además establecer vínculos con la estructura política provincial y nacional que eran impensados tiempo atrás.
Fruto de esas relaciones cultivadas pacientemente por Arrieta, acaba de conseguir un Ministerio provincial, el primero que ocupará un dirigente de Cañuelas. Y como resultado de la sucesión, Marisa Fassi será la primera intendenta del distrito.
A pocas horas de su asunción, recibió a El Ciudadano en su despacho, poblado de fotos familiares junto a una mesa repleta con una colección de pingüinitos.
-¿Cómo está procesando todas estas novedades?
-Todavía no termino de procesarlas. Por ahí lloro... por ahí me pongo contenta...
-Siempre fueron inseparables en la gestión. ¿Cómo se van a complementar ahora, con Arrieta en la Provincia y usted en Cañuelas?
-Vamos a estar comunicados todo el día. Gustavo seguramente va a pasar a diario por la Municipalidad y yo lo voy a llamar todo el tiempo para
que me ayude en otros ministerios a gestionar cosas para Cañuelas. ¡Voy a ser la intendenta más ploma!
-Antes de las elecciones Arrieta dijo que usted sería mejor intendenta que él. ¿Es porque ya tenían algún adelanto del ofrecimiento?
-Nunca tuvimos una confirmación. Después de las elecciones llegaron algunas propuestas, cargos que implicaban administración de recursos, cargos técnicos, pero no eran lo que aspirábamos para el crecimiento de Cañuelas y la región. Ahora el puesto de Gustavo es avalado por todos los intendentes. Están felices porque saben que van a crecer todos.
-¿Qué perfil le piensa dar a la gestión?
-Se hace camino al andar... Pero mi idea es profundizar el modelo de Gustavo, gestionar mucho, hacer obras, estar y estar. Por ahí la diferencia es que yo soy más melosa, de compartir. Necesito estar rodeada todo el tiempo de gente. Gente muy sana, de espíritu contenedor. Mi preferido es Rodolfo Morfese.
-Bueno, ya lo está ratificando en el cargo de Cultura. ¿Su jefa de Gabinete va a ser una mujer?
-Tal vez, pero no lo tengo definido.
-¿Y qué dice su familia? Siempre fueron muy apegados y de estar juntos todo el tiempo... Ser intendenta seguramente le demandará mucho más tiempo que su cargo actual.
-Mi hijo Bautista empieza en Don Bosco el año que viene, con doble escolaridad. Va a cursar desde las 6 de la mañana hasta las 5 y me va a quitar el cargo de conciencia de no estar con él, porque estará en la escuela. Angie empieza a estudiar abogacía en la Universidad de San Andrés y a Rita le falta un año más para terminar el secundario... Mis hijos están orgullosos, saben que soy una persona de trabajo, no de ambición. Saben que no me la creo, que no soy frívola ni trepadora. Esto no lo tomo como un lugar de poder, sino como una obligación más para devolverle a la comunidad lo que nos dieron.
-¿Qué obras le gustaría concretar en los próximos cuatro años?
-Cañuelas tendría que tener una universidad propia y completa, sí o sí, un polideportivo grande, una terminal de ómnibus... Un sueño que tengo es poner a trabajar a full la planta hormigonera. Y hacer oficinas de Cultura y Juventud al lado del Parque de la Salud, en el inmueble del ferrocarril. Con respecto al cargo de Gustavo, ya estoy pensando en los viveros que vamos a hacer con el Ministerio y en los contingentes de abuelos que vamos a poder llevar al Parque Pereyra Iraola. Lo fundamental va a ser no achancharse y no olvidarnos de dónde venimos.
© El Ciudadano Cañuelense
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