Lácteos Mayol cumple 75 años
La pyme de Gobernador Udaondo comenzó a funcionar el 12 de octubre de 1936. Una empresa familiar que ha trascendido los límites de Cañuelas.
Los camiones de Mayol llevan los colores de Boca Juniors.
04.10.2011, 16:27:26 | Sociales
El reciente centenario de Gobernador Udaondo no es la única fecha relevante que se vive en el rincón más apartado de Cañuelas.
El próximo 12 de octubre la firma láctea Mayol, perteneciente a una tradicional familia de la localidad, festejará su 75 aniversario.
La empresa fue fundada por Ernesto, el abuelo de los actuales propietarios, en el mismo predio donde funciona hoy, sobre la ruta provincial 16, a unos 10 kilómetros de Udaondo y a 20 de Ranchos.
A los pocos años quedó bajo el control de los tres hijos del fundador: Luis Ernesto, Carlos y Ricardo, la segunda generación de los Mayol. Y con los años, los hijos de Luis Ernesto (Dardo, Luis, Hugo y Jorge) les compraron la parte a sus tíos, convirtiéndose en los continuadores de la firma.
Jorge –ya fallecido hace unos años– era socio vitalicio e hincha fanático de Boca Juniors. Por ese motivo la vaquita que acompaña el logo de la empresa está enmarcada por una franja azul y oro.
En sus inicios la fábrica se dedicó a la elaboración de quesos clásicos (cremoso, sardo, port salut, holanda y muzzarella) y caseína, una proteína utilizada antiguamente como subproducto para la obtención de plásticos.
“El dulce de leche vino mucho tiempo después, hace 20 ó 25 años. Lo inicié yo con un técnico que me enseñó todos los secretos. Empezamos con una paila y poco a poco nos fuimos ampliando”, rememora Dardo.
En la actualidad el dulce de leche es la insignia de la fábrica; el producto que le ha permitido a Mayol trascender las fronteras de Cañuelas y de la provincia de Buenos Aires.
Tanto es así que el dulce cañuelense conquistó una medalla de bronce en Mercoláctea (el principal concurso dulcero del país); el primer premio en la Expo Suipacha 2010 (donde superó a los ganadores de Mercoláctea); y varias preseas en la Expo Cañuelas.
“Hoy por hoy el dulce de leche es el producto que le da identidad a nuestra pyme. Estamos fabricando alrededor de 80 toneladas mensuales”, precisa Dardo.
Gran parte de la producción se comercializa en la zona, en negocios minoristas, y a través de mayoristas de La Plata y ciudad de Buenos Aires. También se elabora dulce clásico, heladero o repostero para terceras marcas como Forcinitti (Chascomús); Familiar y Laguna de Mataco.
Durante un período la empresa de Udaondo tuvo presencia internacional a través de la marca premium Patagonian Life.
La novedad del último año fue el desarrollo de un suculento dulce de leche con chocolate, un producto que, según Dardo, “está pensado para los más golosos”.
Para la familia Mayol, el balance de estos 75 años es positivo. “Ni hemos crecido demasiado ni desaparecimos como otros. La venimos peleando, hemos encontrado un equilibrio tratando de sobrellevar los desafíos que tienen las pymes para enfrentar a las grandes empresas. Cada día se observa una mayor polarización”.
Por otra parte, la continuidad de la fábrica parece estar garantizada. La cuarta generación de los Mayol poco a poco comienza a tomar parte en la empresa fundada por Don Ernesto allá por 1936. Gustavo –el hijo de Dardo– se ocupa de las ventas en los distritos de la zona; mientras que su sobrina Mayra colabora en la administración y otra sobrina, Paulina, recién recibida de contadora, se incorporará próximamente.
Dardo reserva un párrafo especial para los empleados y ex empleados de la firma. “Muchísima gente ha pasado por nuestra fábrica. Ellos son fundamentales en los logros que hemos obtenido. No hay que olvidar que estamos situados en un lugar apartado, sobre calle de tierra, y la gente viene siempre a trabajar, en condiciones de lluvia, fríos e inclemencias”.
Lácteos Mayol integra junto con La Martona, Tucasa y Finaco, el grupo de empresas de renombre que convirtieron a Cañuelas en cuna de la industria lechera.
El próximo 12 de octubre la firma láctea Mayol, perteneciente a una tradicional familia de la localidad, festejará su 75 aniversario.
La empresa fue fundada por Ernesto, el abuelo de los actuales propietarios, en el mismo predio donde funciona hoy, sobre la ruta provincial 16, a unos 10 kilómetros de Udaondo y a 20 de Ranchos.
A los pocos años quedó bajo el control de los tres hijos del fundador: Luis Ernesto, Carlos y Ricardo, la segunda generación de los Mayol. Y con los años, los hijos de Luis Ernesto (Dardo, Luis, Hugo y Jorge) les compraron la parte a sus tíos, convirtiéndose en los continuadores de la firma.
Jorge –ya fallecido hace unos años– era socio vitalicio e hincha fanático de Boca Juniors. Por ese motivo la vaquita que acompaña el logo de la empresa está enmarcada por una franja azul y oro.
En sus inicios la fábrica se dedicó a la elaboración de quesos clásicos (cremoso, sardo, port salut, holanda y muzzarella) y caseína, una proteína utilizada antiguamente como subproducto para la obtención de plásticos.
“El dulce de leche vino mucho tiempo después, hace 20 ó 25 años. Lo inicié yo con un técnico que me enseñó todos los secretos. Empezamos con una paila y poco a poco nos fuimos ampliando”, rememora Dardo.
En la actualidad el dulce de leche es la insignia de la fábrica; el producto que le ha permitido a Mayol trascender las fronteras de Cañuelas y de la provincia de Buenos Aires.
Tanto es así que el dulce cañuelense conquistó una medalla de bronce en Mercoláctea (el principal concurso dulcero del país); el primer premio en la Expo Suipacha 2010 (donde superó a los ganadores de Mercoláctea); y varias preseas en la Expo Cañuelas.
“Hoy por hoy el dulce de leche es el producto que le da identidad a nuestra pyme. Estamos fabricando alrededor de 80 toneladas mensuales”, precisa Dardo.
Gran parte de la producción se comercializa en la zona, en negocios minoristas, y a través de mayoristas de La Plata y ciudad de Buenos Aires. También se elabora dulce clásico, heladero o repostero para terceras marcas como Forcinitti (Chascomús); Familiar y Laguna de Mataco.
Durante un período la empresa de Udaondo tuvo presencia internacional a través de la marca premium Patagonian Life.
La novedad del último año fue el desarrollo de un suculento dulce de leche con chocolate, un producto que, según Dardo, “está pensado para los más golosos”.
Para la familia Mayol, el balance de estos 75 años es positivo. “Ni hemos crecido demasiado ni desaparecimos como otros. La venimos peleando, hemos encontrado un equilibrio tratando de sobrellevar los desafíos que tienen las pymes para enfrentar a las grandes empresas. Cada día se observa una mayor polarización”.
Por otra parte, la continuidad de la fábrica parece estar garantizada. La cuarta generación de los Mayol poco a poco comienza a tomar parte en la empresa fundada por Don Ernesto allá por 1936. Gustavo –el hijo de Dardo– se ocupa de las ventas en los distritos de la zona; mientras que su sobrina Mayra colabora en la administración y otra sobrina, Paulina, recién recibida de contadora, se incorporará próximamente.
Dardo reserva un párrafo especial para los empleados y ex empleados de la firma. “Muchísima gente ha pasado por nuestra fábrica. Ellos son fundamentales en los logros que hemos obtenido. No hay que olvidar que estamos situados en un lugar apartado, sobre calle de tierra, y la gente viene siempre a trabajar, en condiciones de lluvia, fríos e inclemencias”.
Lácteos Mayol integra junto con La Martona, Tucasa y Finaco, el grupo de empresas de renombre que convirtieron a Cañuelas en cuna de la industria lechera.
© El Ciudadano Cañuelense
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