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Un chico recibió un piedrazo en la cabeza y ahora su madre denunciará al Hospital Marzetti por mala praxis

 Lautaro Ocampo, de 13 años, ingresó al hospital Marzetti para un corte en la cabeza, pero su cuadro se fue agravando hasta que terminó con una intervención importante en el Garrahan. Espera justicia.
Lautaro, tras ser operado en el Garrahan.

BulletLautaro, tras ser operado en el Garrahan.

06.11.2019, 09:16:51 | Actualidad

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 autaro Ocampo iba caminando cuando recibió un piedrazo en la cabeza, arrojado por otro pibe. Y lo que parecía una situación de chicos en un barrio derivó en una lesión preocupante que mantuvo a toda la familia en vilo. Y además de la lesión hay otro motivo que indigna a los familiares del menor: la atención que recibió en el Hospital Angel Marzetti.

En los próximos días la mamá de Lautaro iniciará una demanda por mala praxis contra el Hospital Municipal pero antes está preocupada por conseguir el alta médica en un centro especializado de salud de niños en la ciudad de Buenos Aires. Esto sucedería el día 4 de noviembre, cuando supere los últimos estudios.

Laura Giselle Marini, de 33 años, la madre de Lautaro, habló con este semanario. Contó que el 19 de septiembre su hijo cruzaba la plaza del barrio Mostaza cuando recibió un piedrazo que le abrió la cabeza. El objeto fue arrojado por un chico, aparentemente en forma accidental. 

“Mi hijo justo estaba pasando por ahí y recibió el impacto que venía desde su espalda. No fue algo intencional, estaban jugando otros chicos y recibió la piedra cuando se dirigía hacia mi casa. Lo llevé al hospital y lo atendió la Dra. Gladys Castro, que lo cosió y no quiso hacerle una placa porque aseguró que era algo superficial”, dijo la mujer.
 
“Le planteé que si era superficial por qué perdía sangre, y mucha. Me respondió que le diera ibuprofeno y paracetamol si tenía dolor. Le pedí una receta y todavía me salió con que ‘¿no te vas a acordar, mamá?’. Y luego me dijo que volviera a la semana para retirarle los cinco puntos”.

A medida que pasaba el tiempo la cabeza de Lautaro comenzó a hincharse a tal punto que la herida terminó reventando. “Salí corriendo al hospital y otra vez estaba la cirujana Castro. Lo vio y me dijo que era normal lo que estaba pasando y que tenía un hematoma porque justo la piedra fue contra una vena. Lo intentó intervenir sin anestesia, se puso a gritar mi nene, lo anestesió y le dio dos puntos más. Y otra vez se negó a hacerle una placa”, rememora la madre.

Al poco tiempo concurrió nuevamente al Marzetti. “Esta vez lo vio la médica De la Cruz. Le expliqué que mi hijo que mi hijo había empezado a sangrar estando sentado. ‘¿Por esto venís a joder a la guardia? Es lo más normal del mundo, un hematoma’, me largó la médica. Parecía que al final no estaba cosido. Y empezó con dolores de cabeza, con ojeras. Volvimos al hospital y otra vez la respuesta fue ´que estaba todo normal´, pero que le iban a dar corticoides. Pero no me quedé con esa medicación, hasta que lo llevé en forma particular a la clínica San Martín, donde el Dr. Pascuas me dice que tenía una infección y le indica antibióticos. Durante el control llegó con sangrado nuevamente y pus. Entonces Pascuas me dice que había un sangrado debajo del hueso y que había que hacer una tomografía, pero que me salía unos siete mil pesos”, contó. 

Para evitar ese costo se dirigió al Marzetti por sugerencia Pascuas y con la orden de que debía conseguir el estudio de imagen en el hospital Regional de la Cuenca. “Nadie quería hacer la orden para el Cuenca, hasta que tuvo que intervenir Pascuas. Y una vez que conseguí el estudio se supo que tenía una fractura de cráneo con hundimiento y una infección”. 

“Ante esto me tuve que ir de urgencia al Hospital Garrahan, no podía seguir demorando por una derivación.  Lo dejaron internado y al día siguiente, el día 4 de octubre, fue operado por la mañana. Ahora lo estoy llevando todos los días a la mañana para que le pasen los antibióticos con un catéter”. 

La madre reveló que terminó con una cicatriz que le da vuelta la cabeza con 32 puntos.

Y aunque la atención hospitalaria no terminó, la mamá del menor -que tiene otros dos niños más pequeños- radicó una denuncia policial.

En estos días ya tomó contacto con el abogado penalista Claudio Calabressi. , el mismo letrado que representa a algunas de las víctimas del falso médico brasileño Felipe Nori Haggi Lacerda. La semana próxima iniciará una demanda por mala praxis contra tres profesionales del nosocomio que en distintos momentos atendieron a Lautaro.

Oportunamente Marini hizo algunos reclamos por medio de cartas. Lo que recibió fue algunos vales de nafta. “Les aclaré que habían cometido una mala praxis y me dieron dos valecitos para mi auto. Pero ni siquiera me preguntaron cómo seguía el nene”. 

“Con todo esto perdió el trimestre en la Escuela 9, pero en el colegio me dijeron que como era buen alumno no va a repetir” concluyó la mamá.
 

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