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Udaondo se moviliza y pide el traslado de la directora del Jardín de Infantes

 Desde hace varios meses hay reclamos y quejas por su desempeño. Los padres denuncian que por ese motivo la matrícula decreció y que el establecimiento podría perder su categoría. Ante la falta de respuestas a nivel local recurrirán a la Inspección Regional de Mercedes.
Asamblea en la Unión Vecinal.

BulletAsamblea en la Unión Vecinal.

24.07.2019, 17:00:49 | Localidades

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 La comunidad de Udaondo se encuentra movilizada ante la drástica reducción de la matrícula en el Jardín de Infantes Nro. 905 “Florencio Molina Campos” de esa localidad, que de 56 alumnos en 2001 pasó a 13 en la actualidad. Algunos padres sostienen que hay un éxodo de chicos como consecuencia de los malos tratos de la directora, Alejandra Garzonio, por lo que reclaman su traslado y la designación de un nuevo directivo para evitar que el establecimiento pierda su categoría.

En el día de ayer, viernes, los vecinos se congregaron en la Unión Vecinal y luego se dirigieron al establecimiento educativo, donde algunos fueron recibidos por la inspectora del área inicial, Marcela Barrios. Durante el encuentro, a asentaron denuncias por malos tratos, las que ahora serán investigadas por el equipo legal de la Dirección General de Escuelas.

Ante un llamado de El Ciudadano Barrios aseguró que se mantendrá la planta funcional y que para incrementar el número de alumnos se sumará una sala maternal de 2 años (ver nota aparte).


Acta que corrobora algunas de las falencias denunciadas por la comunidad.

GESTIÓN "DEBILITADA" Y "DIFICULTADES DE ORGANIZACIÓN"

El conflicto con la directora no es nuevo. En octubre de 2018 llegó la primera nota a manos de Barrios y de la inspectora Jefa Distrital, Eva Corbalán. En esa carta casi 40 firmantes expresaron su preocupación por el “deterioro institucional” del jardín “a partir de la llegada de la señora Alejandra Garzonio” en mayo de 2016.
Denunciaron las inasistencias de la directora, llegadas tarde o retiros antes del horario de finalización del turno; y los intentos de cerrar el servicio de comedor escolar.
 
Asimismo, detallaron dos situaciones de discriminación hacia alumnos. “En un caso decidió apartar a una niña del servicio de comedor escolar considerando que por su condición de ´rellenita´ no  necesitaba el servicio alimentario. El otro caso se dio con una niña con discapacidad motora que asistía desde los tres años sin ningún acompañamiento externo. La señora directora solicitó a los padres que gestionaran ante la obra social un acompañante terapéutico, a lo que los padres se negaron dado la inexistencia de terapistas en Gobernador Udaondo. A la fecha la niña se ha desempeñado con total autonomía, participando de todas las actividades del Jardín”.

También manifestaron que docentes apreciados por la comunidad renunciaron ante la difícil relación que mantenían con la directora; y que incluso ella les impidió realizar un acto de entrega de medallas un fin de semana obligándolos a realizarlo un día laboral, yendo en contra de los usos y costumbres de la comunidad que siempre encontró en esta fiesta una oportunidad de encuentro familiar.

En otro párrafo ya se denunciaba que ante la ausencia de un “clima de contención y educación”, algunos padres “han optado por enviar a sus hijos a otras instituciones educativas, lo que hace perder matrícula a nuestro jardín haciendo peligrar el cierre de una sala para el próximo año”.

Con fecha 19 de octubre uno de los padres que denunció el caso de discriminación envió una nota, esta vez a la inspectora Corbalán  exclusivamente, cuestionando que no se hubieran tomado medidas investigativas. En noviembre el mismo padre envió una nota al director General de Escuelas, Gabriel Sánchez Zinny, denunciado todos los puntos precedentes y agregando que la directora tiene otro cargo en el Jardín 913 de La Noria y que por razones de distancia no podría cumplir con ambos cargos. Reclamó la presencia de sumariantes externos al distrito para garantizar una investigación “imparcial” a raíz de la supuesta amistad de la directora con los inspectores locales. 

Ante la gravedad del reclamo la inspectora Corbalán y la inspectora de Psicología Verónica Giannelli se entrevistaron con varios padres. En una de las actas fechada el 30 de octubre expresaron que el Jardín 905 presentaba “dificultades en la organización institucional” y que “Se denotaron en relación al Director  cuestiones que no se corresponden con el cuidado integral de los alumnos en todos los tiempos y espacios donde se desarrolla el acto educativo, así también por parte del Docente, lo que será motivo de supervisión y asesoramiento”.

“Estas supervisiones –sigue el acta– consideran debilitada la gestión del director en cuanto a aspectos socio-comunitarios, sobre los cuales se trabajará para revertir y fortalecer el vínculo familia-escuela”.
A pesar de este duro diagnóstico reconocido por las inspectoras, la situación parece no haber cambiado. 
En el día de ayer más de 20 pobladores volvieron a reunirse en la Unión Vecinal con la presencia del presidente, Carlos Néspoli, y el delegado municipal Emanuel Saiz. Esperaban la presencia de la inspectora Barrios, que no concurrió.

Ante su ausencia, se dirigieron al jardín, donde varios padres fueron recibidos por Barrios, quien dejó asentado en actas distintas denuncias sobre situaciones vividas en el establecimiento.

Como solución, la inspectora de Inicial les propuso que tras el reinicio de clases dos padres concurran a diario a presenciar las clases, solución que la mayoría consideró inadecuada, ratificando el pedido de que la directora fuera desplazada.

Algunos, los más ofuscados con la situación, propusieron recurrir la semana próxima a la Inspección Regional de Mercedes.

El vínculo de la institución con la comunidad no logró recomponerse, como planteó Corbalán en el acta de 2018.
 
 

 
Inspectora Barrios: “El jardín va a seguir funcionando con la misma estructura”
 
 
Desde hace varios meses la comunidad de Udaondo teme que el Jardín de Infantes 905 se reduzca a un J.I.R.I.M.M (Jardín de Infantes Rural e Islas de Matrícula Mínima), establecimientos que por su bajo número de alumnos tienen un solo docente.
 
Ante una consulta de El Ciudadano, la inspectora del Nivel Inicial, Marcela Barrios, explicó que en la actualidad el establecimiento tiene 13 alumnos de entre 3 y 5 años, muchos menos que los 24 del año pasado o los 59 de 2017.

“La jefatura local no hizo ninguna acción para que se reduzca a JIRIMM. Es un tema que evaluó el Tribunal de Recalificación de la Provincia de Buenos Aires, que simplemente analiza los números. En los últimos días hemos hecho algunas gestiones, nadie va a perder su puesto de trabajo y se garantiza que el Jardín va a seguir funcionando con la misma estructura, el mismo personal, servicio de comedor y desayuno, y además se van a incorporar el Maternal (sala de 2 años, que no había) para acrecentar la matrícula”.

Por otra parte la inspectora se mostró molesta por algunos reclamos de la comunidad y puso en duda la reducción de la matrícula. “Hoy (por el viernes)  un papá dijo que el 905 se inició con 56 chicos. Otra mamá me planteó ´¿De dónde quiere que saquemos si no hay chicos en Udaondo? Hay discursos encontrados”. 
En esa línea dijo que el lunes le pidió a una madre que le acercara la lista de los chicos no escolarizados. “Dijo que había un montón de chicos no escolarizados. Le pedí que colaborara con nosotros y nos trajera la lista. Hoy me respondió que no la tenía”.

El Ciudadano obtuvo los datos oficiales de la Dirección General de Escuelas, que demuestran una fuerte caída de la matrícula a partir de 2017. Mientras que Barrios no encuentra explicación para esos números, los  vecinos dicen que esos chicos que faltan prefirieron irse a San Miguel del Monte.

Sobre la situación de la directora, dijo que su remoción no puede ser automática y que “se está siguiendo un protocolo en un marco de formalidad. El año pasado, cuando hubo denuncias, se enviaron al Departamento Legal. Hoy se han recibido nuevas denuncias que tienen que ver con malos tratos, las que también serán elevadas. Y la semana que viene, si algún papá tiene algo más que denuncias, los recibiré con todo gusto, pero debe quedar claro que estamos siguiendo un protocolo”. 

Asimismo anticipó que de la misma manera que hay denuncias de los padres “La directora va a hacer otra denuncia probablemente”, sobre lo que no brindó mayores detalles.

El Ciudadano también le preguntó si la directora estaba en condiciones de cumplir con los dos cargos, dado la distancia que existe entre Udaondo y La Noria. “Hay cosas que no voy a contestar. No tengo por qué”  respondió Barrios.


La inspectora de área no encuentra explicación para el descenso de la matrícula en el establecimiento.
 

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