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Jorge Vugdelija: “Las probabilidades de que vuelva a ocurrir un blackout son muy bajas”

 El Ingeniero Electrónico, ex gerente de Genelba, explicó las causas del corte masivo de energía que afectó al país el domingo pasado. 
 Vugdelija: “El sabotaje sería la última explicación a la que recurriría”.

Bullet Vugdelija: “El sabotaje sería la última explicación a la que recurriría”.

22.06.2019, 17:22:46 | Actualidad

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 Jorge Vugdelija es ingeniero Electrónico egresado de la UTN. Trabajó durante 23 años en las plantas de generación de energía eléctrica más grandes del país y fue gerente de la Central Termoeléctrica Genelba entre 2006 y 2013.

Actualmente es gerente General de Oleoductos del Valle, la empresa encargada de evacuar toda la producción de petróleo de la cuenca neuquina, incluyendo lo producido en Vaca Muerta.

El corte del domingo lo sorprendió en su casa de Cañuelas, festejando junto a su familia el Día del Padre. Como especialista del tema, respondió las consultas de El Ciudadano en base a su experiencia de más de dos décadas en la industria de la energía eléctrica.

-Para que lo entienda todo el mundo, ¿qué fue lo que sucedió el domingo?
-Sucedió lo que técnicamente se conoce como blackout. Podríamos decir que es un apagón total. Básicamente consiste en que todas las plantas de generación de energía eléctrica del país se apagan. Cuando se produce algo así es por una cascada de eventos. En general hay un evento inicial, una falla, pero una única falla no alcanza para producir un blackout; se tiene que dar una sucesión de fallas. Inicialmente una parte importante de la generación sale de servicio, el resto del sistema no logra estabilizarse y esa inestabilidad hace que las máquinas de auto protejan y se apaguen para no romperse.
 
-¿Cómo se desencadenó el evento?
-Como ha trascendido, hubo una falla en una línea que transporta energía de Yaciretá, una desconexión debido un cortocircuito que aparentemente fue por las tormentas. La salida de esa línea que saca de sistema toda la generación de Yaciretá, Salto Grande y lo que se estaba importando de Brasil desencadena el evento. La red tiene elementos de contención que deberían haber frenado el efecto cascada y que no funcionaron. Son protecciones de sobrefrecuencia y subfrecuencia. Seguramente una de las cosas que pasó es que estos dispositivos fallaron y no pudieron frenar la avalancha. Entonces, al dejar sin luz sólo el litoral, que era lo esperable, la falla no se asiló y se produjo el efecto cascada.
 
-¿Se puede pensar en un sabotaje o falta de mantenimiento?
-No conozco el detalle minucioso de lo que sucedió, pero pienso que el sabotaje sería la última explicación a la que recurriría. Y la falta de mantenimiento también me parece una posibilidad remota.
 
-¿Los tiempos de restablecimiento del servicio fueron los esperables o se tardó demasiado?
-Es la primera vez que sucede una cosa así en la Argentina. Trabajé casi 25 años en generación de energía eléctrica y todo el tiempo teorizábamos sobre el blackout. A mediados los años ´90 se procedimentó la respuesta a estos eventos y desde entonces se hacen simulacros todos los años. Es un evento que tiene probabilidades de ocurrencia muy bajas pero como es tan complejo resolverlo, la respuesta está totalmente protocolizada.
 
Entiendo el fastidio de la gente. Yo mismo me fastidié cuando nos agarró a todos en el preparativo del Día del Padre. Sinceramente, cuando me enteré del tema, pensé que se iba a tardar más de un día en restablecer el servicio y sin embargo el mismo domingo a la noche la mayor parte del país había recobrado la energía. Son tiempos muy buenos porque la magnitud de lo que hay que hacer es enorme y si se pudo hacer tan rápido es gracias a todos los ensayos que se hacen anualmente.
 
-¿Por qué es tan complejo restablecer el servicio? 
-En los ´90 se incorporaron equipos que se llaman de black start. Para reiniciar su operación las máquinas necesitan tomar energía de la red pero como en el blackout no hay energía, hay que contar con una fuente primaria, que son equipos de arranque en negro que sirven para que las plantas cubran sus consumos auxiliares y puedan empezar a funcionar. Ese es el primer problema. El segundo problema es que hay que arrancar las máquinas en forma coordinada, porque en todo momento debe haber un balance de la generación y la demanda de energía. Desde la localidad de Pérez, en la provincia de Santa Fe, CAMMESA, que es la compañía que administra el mercado mayorista, coordina todo ese procedimiento de arranque coordinado.
 
¿Por qué el blackout afectó a Uruguay y parte de Brasil? 
-Porque el sistema está interconectado. En el momento del blackout estábamos importando energía de Brasil. En ese momento Brasil tenían un excedente que si no lo vende, tienen que tirar el agua entonces y eso hace que la importación sea muy barata para Argentina. El sistema, al estar interconectado, arrastra a los países vecinos. 
 
-¿Hay antecedentes en la región?
-En Argentina fue la primera vez. Hubo un evento en Estados Unidos en el 2003, muy grande, que abarcó siete estados y Ontario, en Canadá. Si bien no ocurrió en todo el país, en número de usuarios es equivalente a lo que sucedió en Argentina. El segundo antecedente es el de Brasil en 2006, que afectó también a Paraguay.
 
-¿Hay probabilidades de que vuelva a ocurrir?
-Puede llegar a pasar, pero las probabilidades son muy bajas, sobre todo porque estas fallas se estudian a fondo y si hay cosas que funcionaron mal, se corrigen. 
 

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