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Indagaron a uno de los guarda vidas imputado por la muerte de Jhostin

 Hay tres personas acusadas de homicidio culposo. El viernes 8 declaró Gabriel Juárez Roldán y el 26 lo hará un profesor de Historia que estaba en el natatorio al momento de la tragedia.

18.03.2019, 08:20:13 | Policiales

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 La fiscal penal de Cañuelas Norma Pippo indagó el viernes 8 a uno de los guarda vidas imputado de “homicidio culposo” en la causa que investiga la muerte del niño Jhostin Condori durante la colonia municipal de enero de 2017 en el CEF 53 (ex pileta Santa Marta).

Aconsejado por el defensor oficial de Cañuelas, Gabriel Juárez Roldán finalmente aceptó contestar cada una de las preguntas que le formuló la titular de la UFI 2 en relación a la muerte del menor de cinco años, investigada desde hace más de dos años.
 
Voceros del caso indicaron que Juárez Roldán “en líneas generales, no dijo mucho, pero se mostró como un experto” y que se declaró “inocente” del delito de ‘homicidio culposo’.
 
El guarda vida aseguró a la fiscal que vio al niño Jhostin de forma inmediata cuando ocurrieron los hechos y que además aseveró que “hizo lo que tenía que hacer” ante un evento de esas características.
 
En esta causa, la fiscal Pippo dio por acreditado que el 4 de enero, en el natatorio de la calle Del Carmen, un menor de edad se sumergió en el agua. Tras ser sacado del natatorio fue trasladado al Hospital Angel Marzetti, donde padeció un paro cardíaco. Posteriormente fue trasladado a otro centro donde finalmente falleció.
 
Roldán dijo que la muerte del menor no pudo haber ocurrido por un ahogamiento. Sostuvo que el niño ni bien ingresó al agua “comenzó a hacer movimientos como de una convulsión”. Esta afirmación fue refutada por las pericias que determinaron que la víctima presentó plancton en la cavidad pulmonar, lo que indica el ingreso de agua y asfixia por sumersión.
Sobre esos movimientos que vio desde el borde de la piscina, agregó: “Pensé que tenía alguna enfermedad previa por los movimientos de convulsión que hacía”. También los calificó como “movimientos raros”.
La muerte por sumersión detectada en el caso de Jhostin se produce al respirar el sujeto bajo el agua o por perder la respiración bajo ésta (siendo más frecuente la primera variedad). Puede ser completa, cuando la persona está totalmente sumergida e incompleta, cuando la sumersión sólo afecta a la boca y orificios nasales. 
 
El imputado también fue interrogado sobre la conformación de los grupos y cómo rotaban en la pileta. En ese sentido explicó que estaban divididos según la profundidad del natatorio. Y que el sector donde se ubicaba Jhostin era de 80 centímetros y que debido a esa profundidad “no podía ahogarse nunca”. En la parte honda se ubicaba a los chicos más grandes.
 
Por otra parte la fiscal Pippo le preguntó por la edad del chico, que tenía cinco años, cuando era requisito tener seis para concurrir a la colonia (el reglamento fue incorporado a la causa. Sobre ese punto Roldán comentó que eso era una cuestión administrativa a cargo de la directora de la colonia.
 
Ante otra pregunta explicó que se ubicaba en un costado de la piscina y que en el otro estaba Ramos, junto con Martínez que “estaba a cargo”.
 
El guarda vidas no se encuentra detenido, como tampoco su colega Maximiliano Ramos, quien todavía no fue indagado. 
 
OTRO TESTIMONIO
 
La semana pasada este medio informó por error que el profesor de Historia Daniel Martínez había declarado en la causa (en realidad fue citado, concurrió a la Fiscalía pero como había un conflicto por su representación mediante el defensor oficial de Cañuelas, se decidió que fuera representado por el defensor oficial de Presidente Perón, para lo cual será indagado por Pippo el viernes 26 de abril).
 
Martínez sí habló con El Ciudadano en la vereda de la Fiscalía. Aseguró que estaba en el agua cuando Jhostin sufrió el episodio, jugando con un grupo de niños; que no era su responsabilidad el cuidado de los menores dentro del espejo de agua; y que no estaba capacitado para situaciones de emergencia. Agregó que desde el lugar donde se encontraba no tenía una visión panorámica de todo el natatorio.
 

© El Ciudadano Cañuelense

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