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Aguardan las pericias sobre el cuerpo encontrado en un monte

 La fiscalía 1 debe determinar lo que pasó y confirmar que se trata de Martín Abad, desaparecido hace dos meses.
Martín Abad. Archivo.

BulletMartín Abad. Archivo.

04.02.2019, 13:14:06 | Policiales

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 Tras el hallazgo en la tarde del martes 29 de un cuerpo en avanzado estado de descomposición, los primeros indicios señalan que se trata de Martín Abad. Fue encontrado colgado de un árbol en un monte sobre el camino del 50.

Un puestero de Alejandro Petión al que se le había escapado un toro dio con el cadáver. Se trata de una zona amplia que conecta el camino del 50 con el del 80. Desde donde funciona el hípico de La Martona hasta el lugar donde estaba el cuerpo hay que transitar unos once kilómetros. Es un sitio que hacía unas semanas se alquiló para sembrar y donde hacía tiempo no tenía movimientos de producción, ni de habitantes.
 
Los investigadores tuvieron que atravesar un camino de tierra durante unos 20 minutos desde la Ruta 205. Y a menos de un kilómetro de la tranquera se veían dos rodados quemados, además de la camioneta que sería de Abad. El lugar sería usado para descartarse de vehículos. En un monte distante a unos 800 metros, desde un tronco de un árbol, estaba el cuerpo suspendido de una soga. Vestía una campera de trabajo de las que usan en Ingevial, firma en la que se desempeñaba Abad, un pantalón, que se le había caído por la propia descomposición del cuerpo. Entre los pastos apareció un borcego y el otro estaba trabado en una rama. Asimismo se vio un calzoncillo en la tierra. En el interior de las prendas había una billetera y documentos, los que pertenecían a Martín Abad. Además tenía un reloj pulsera y las llaves de una camioneta.
 
Una fuente de la investigación le confirmó a EL CIUDADANO que no se encontró a priori lesión mortal o algún otro tipo de lesión o signo de ataque o defensa. Por lo tanto la fiscalía 1 de Cañuelas, a cargo de Lisandro Damonte supone que se trató de una asfixia por ahorcadura mecánica. No obstante se indicó que las causales de muerte quedaron ad referéndum del resultado de las pericias. “Los elementos que se recabaron en el lugar hacen pensar en Abad, pero hay que cotejarlos con un examen de ADN”.
 
En esa línea puesteros de la zona mencionaron a los pesquisas que la camioneta había sido advertida con anterioridad al cuerpo y que el rodado iba perdiendo partes, producto de un desarme. 
 
Un investigador abocado al caso mencionó que “no se hallaron signos de violencia, pero por el estado de descomposición no permite tener otras respuestas. Estamos trabajando sobre una ‘averiguación de causales de muerte’, hay que datar la fecha aproximada de fallecimiento y se debe extraer partes óseas para cotejar el ADN, ya que por las características físicas, la documentación y llaves de la camioneta todo apunta a que se trata de Abad”. Asimismo se supo por el proceso de degradación, el cadáver ya estaba pronto a desprenderse de la cabeza, por lo que al caer el cuerpo iba a ser devorado por alguna alimaña. De no haber sido por el paso casual de un puestero tal vez nunca se lo habría encontrado.  
 
En ese marcó se indicó que se mandó a interrogar a gente del lugar, pero se trata de una zona deshabitada.
Fuentes de la causa señalaron que por ahora no hay nada, desde la escena y del cuerpo, que señale que Abad no fue víctima de otra cosa que un suicidio.
 
Como se ha dicho en este semanario, la Fiscalía 2 de Cañuelas mantiene abierta una causa por ‘averiguación de paradero’, cuestión que no es un delito. Un juzgado de la Ciudad de Buenos Aires investiga una supuesta red dedicada al tráfico de pornografía infantil y fue ese juzgado el que ordenó un allanamiento en la casa de Abad, que compartía con su madre Eva Wintecker, de 74 años. Desde el interior de la familia de la víctima siempre se deslizó que las manifestaciones políticas de Martín en alguna de las redes sociales habrían provocado su desaparición. Otra cosa que sugirieron sería que manejaba información sensible y comprometedora de la empresa en la que trabajaba, en la bajada de la Autopista.
 
En la edición anterior este semanario recordaba el misterio de la desaparición de Abad, al cumplirse dos meses. Ahora los interrogantes podrían comenzar a tener respuestas.



Según algunos compañeros, Abad era un hombre “raro”
 
Martín Abad tenía su escritorio en la planta de Ingevial que no compartía con nadie, donde cumplía funciones administrativas desde hacía varios años en la planta, ubicada en Vissir y la Autopista. Desde que se marchó en la tarde del 22 de noviembre último, dejó una estela de misterio y cuando se supo que habría decidido quitarse la vida a unos kilómetros de su ámbito laboral no hizo más que alimentarlo.

Un empleado de la firma le dijo a este medio que “una persona cerrada, que hacía el saludo formal con los compañeros, en su oficina y andaba siempre de anteojos negros”. 

Sobre los comentarios que circularon en el trabajo dijo: “No sabíamos nada de lo que pasaba antes, como esto de la acusación. Después vino a la planta un familiar a preguntar si sabíamos algo. Pero empezamos enterarnos por algún medio del allanamiento en la casa. Fue todo un balde de agua fría”.

“Suponíamos que se había fugado, pero nunca que iba a terminar así”, agregó el trabajador.

Es habitual que varios empleados compartan un asado los viernes, actividad en la que Abad no participaba según pudo reconstruir este semanario. “Se mostraba como alguien cerrado. Al mediodía se iba a su casa y luego regresaba. Sí sabía que vivía con la madre. Que tenía una hija y un nieto lo supe por El Ciudadano. No comentaba nada de él”, agregó un operario.  

“Yo hablaba por teléfono con él una vez al mes y los temas pasaban por lo laboral: pedidos de materiales, vencimiento de VTV de los camiones, esos temas”, explicó un trabajador, que prefirió mantener su nombre en reserva, todavía sorprendido por el desenlace. Luego dijo que “era raro y nunca se me hubiese ocurrido lo que pasó con Tincho” y para tratar de aclarar explicó que “era normal, pero en su oficina siempre estaba medio a oscuras. Después de su vida no se conocía nada”.

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