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Cañuelas, 15 de octubre de 2018    N° de Edición On Line: 2705

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Escuela Santa María: un sacerdote quedó envuelto en un caso de abuso contra una alumna

 La estudiante contó que fue abrazada y manoseada por el cura, que abandonó repentinamente la institución. 
La "Quinta" del Santa María, donde se ubican los hechos.

BulletLa "Quinta" del Santa María, donde se ubican los hechos.

16.09.2018, 15:55:24 | Actualidad

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 La comunidad del Colegio Santa María se encuentra shockeada ante la denuncia de una alumna de 14 años que asegura haber sido manoseada por el sacerdote a cargo de la catequesis. Los hechos denunciados habrían ocurrido la semana pasada pero se conocieron en las últimas horas a través del relato que la víctima les hizo a sus compañeros por mensajes de WhatsApp.

Mientras que ninguna autoridad del establecimiento accedió a hablar con El Ciudadano sobre el tema, la noticia fue confirmada a este medio por allegados al colegio y por compañeros de la estudiante, cuyos padres decidieron cambiarla de institución.
 
El denunciado es un sacerdote de nombre “Carlos”, de 47 años, quien la semana pasada, cuando estalló el escándalo, de manera repentina abandonó el Santa María sin despedirse. Estaba a cargo de la catequesis del colegio, tanto en la quinta de la calle Mosconi como en la sede de la calle Del Carmen. 
 
“Me quiso tocar, así de una, y me manoseó. Me decía que iba a estar todo bien, que me quedara tranquila”, contó la alumna en uno de los chats enviado a su círculo de confianza.
 
En algunas oportunidades el sacerdote habría retirado a la alumna de clases para “charlar”, situación que fue observada por sus compañeros.
 
El cura enviado por Barba tenía un estilo “campechano, entrador e informal” según lo describieron quienes solían verlo caminar por el jardín de la quinta con el mate y un termo debajo del brazo. Casi nunca llevaba el uniforme propio de los sacerdotes y muy pocas veces lo vieron con el cleriman (banda blanca) en el cuello de la camisa. 
 
El padre Carlos comenzó a realizar las confesiones y catequesis en el Santa María a principios de este año. El mes pasado también dio la charla a los padres de un grupo de alumnos que viajará próximamente a Tandil. Llegó en remplazo de una monja que estuvo durante un breve período.
 
Los memoriosos recuerdan que durante la gestión del padre Mario Slongo como titular de la Iglesia Nuestra Señora Del Carmen, tenía un control absoluto de lo que sucedía en el complejo parroquial. Esto cambió con la llegada del padre Walter Bejarano, que si bien realizaba la catequesis, lo hacía de manera irregular, sin demasiada dedicación a esa tarea.
 
“El padre Ramón es querido por la gente, pero no tiene entrada en el Santa María. Sus autoridades lo ningunean y no le dan cabida, por eso hizo la catequesis durante poco tiempo. A veces lo citan para una reunión y lo hacen esperar o al final no lo atienden. Hay un trato distante. El padre Carlos es el primer cura importado que la diócesis nos mandó para hacer la catequesis, algo que antiguamente siempre estuvo bajo la órbita de la parroquia local” describió una fuente de la institución.
 
Al cierre de esta edición El Ciudadano intentó obtener un testimonio de los directivos del Santa María, pero el hermetismo era absoluto. Los representantes legales Mario Mansilla y Silvina Lías no respondieron los llamados ni los mensajes de WhatsApp a sus móviles personales. Los directivos del colegio tampoco respondieron los intentos de comunicación realizados a la sede de la calle Del Carmen. Del mismo modo el área de prensa del Obispado no contestó los mensajes enviados el viernes a la tarde.
 
Trascendió que algunos padres solicitaron reuniones con los directivos para pedir explicaciones.



El relato de la víctima en un chat
 
El Ciudadano accedió a algunos mensajes de WhatsApp enviado por la víctima a sus amigos.
 
-Cuando abro la puerta me pone el pie. Y me abraza de la cola. Me toca la cola básicamente. Y me decía que iba a estar todo bien. Y atinó a querer tocarme adelante. Yo le di un manotazo y me puse a llorar. No sabía lo que podía hacer. Y bueno, me dijo que no salga así.

-Me puse re mal, así que se sentó al lado mío. Y me puso la cara en el cuello mío. Me dejó todo húmedo y me abrazó por arriba. Qué se yo, sentía re húmedo. Un asco. Me lo saqué de encima y me fui a la puerta. Me dijo que no salga así que era yo la que iba a perder. Y bueno, me dejó salir. Ahí fui, me lavé la cara y volví al salón. ¿Viste que me habían preguntado si estaba llorando? Y bueno, era por eso.

-¿Te acordás cuando me vino a buscar? Era un martes. Bueno, me llevó a la oficina atrás de la preceptoría. Ahí hablábamos todo piola. Y sacó un tema de conversación. Bardeaba a mi mamá. La re bardeaba.

-Es un asqueroso. Encima la escuela no lo citó ni nada. Lo defendió. Pero para tranquilizar a los padre le hizo firmar un acta para que no vuelva.


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