El Ciudadano Cañuelense - Edición Digital

EL TIEMPO EN CAÑUELAS

°C | °C

Cañuelas, 21 de julio de 2018    N° de Edición On Line: 2619

Ediciones anteriores Tapa de la edición impresa

Felipe Nori, el modelo brasileño contratado como médico del Hospital Marzetti no tenía título

 Durante siete meses usó el nombre y la matrícula de un compatriota que sí estaba recibido. También falseó los datos de su certificado de matrimonio. Ante la gravedad del caso el Colegio Médico hará una denuncia penal. En Cañuelas, nadie tomó medidas a excepción de un tardío sumario administrativo iniciado por el Ejecutivo.
Felipe Nori Haggi Lacerda, modelo y estudiante de medicina en Morón.

BulletFelipe Nori Haggi Lacerda, modelo y estudiante de medicina en Morón.

08.07.2018, 13:53:25 | Actualidad

Achicar texto Agrandar texto
 Durante casi un año un supuesto médico brasileño cubrió guardias del Hospital Marzetti, la unidad sanitaria de Máximo Paz y la de Uribelarrea. Fue contratado con el nombre de Joao Peixoto Dos Santos Neto. Ese es el nombre que figuraba en su sello, título legalizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, DNI y demás documentos que entregó en el área de Recursos Humanos del Hospital Marzetti. Nueve meses más tarde se verificó que ese joven de aspecto atildado y formal en realidad se llamaba Felipe Nori. Cuando le pidieron los documentos originales no volvió a Cañuelas. Desde entonces resulta inhallable.

La escandalosa revelación que se conoció el sábado pasado a través de El Ciudadano no acaba allí. Esta semana El Ciudadano pudo verificar que Felipe Nori Haggi Lacerda –tal su nombre completo– ni siquiera es médico recibido. Posiblemente sea un estudiante avanzado pero no terminó la carrera. Su nombre no figura en el Registro Público de Graduados Universitarios del Ministerio de Educación de la Nación que se puede consultar libremente a través de la web www.registrograduados.siu.edu.ar. Dos Santos Neto, en cambio, sí aparece en ese registro como médico recibido en la Universidad de Morón, con certificado analítico y diploma en regla.
 
SU LLEGADA A CAÑUELAS
 
Nori, de 28 años, nació en Batatais, una de las microrregiones del estado de Sao Paulo donde viven unos 100 mil habitantes. Su familia es propietaria de los Supermercados Nori, una cadena con seis sucursales, una de ellas en el Aeropuerto.
 
Llegó a la Argentina para estudiar medicina por medio de un convenio de la Faculta de Medicina de Morón con el Instituto Sul-Americano de Pesquisa e Desenvolvimento (ISPED) de Sao Paulo. En simultáneo se inscribió en la web modelmanagement.com, donde se lo veía posando en sunga en una casa con piscina, ofreciendo sus servicios de modelo. Esta semana, tras la publicación de El Ciudadano, esas fotos desaparecieron. En simultáneo cerró su página de Facebook y su perfil de Instagram.
 
Nori firmó el primer contrato con el Hospital el 1 de agosto de 2017 por una duración de 5 meses, con vigencia hasta el 31 de diciembre. En el cuerpo del contrato que lleva la firma del director, Federico Pequeño, el falso médico aparece identificado como “Joao Peixoto Dos Santos Neto”. El miso contrato fue ratificado el 1 de enero de 2018 con duración hasta el 30 de junio, aunque Nori dejó de concurrir al Hospital poco después de su casamiento, a principios de abril.
 
Durante los nueve meses en los que desempeñó haciendo guardias en el Hospital y las unidades sanitarias de Máximo Paz y Uribelarrea su sueldo osciló entre los 75.000 y 110.000 pesos.



El contrato firmado por el director del Hospital, Federico Pequeño, y Nori con su identidad falsa.

FALTA DE CONTROL
 
El 7 de noviembre de 2017 Nori (Legajo 212) fue notificado por Federico Pequeño que en el plazo de 15 días debería presentar el Certificado de ética profesional expedido por el Colegio Médico de Morón, Distrito III, el organismo que tiene jurisdicción sobre el partido de Cañuelas. Nori nunca presentó ese documento ya que Joao Peixoto Dos Santos Neto, el nombre que estaba usurpando, no está inscripto en ese Colegio Regional. ¿Por qué lo dejaron continuar si no contaba con esa documentación que podría haber demostrado que era un farsante?
 
El 19 de marzo de 2018 la administradora del Ente, Diana Barcia, le envió otra nota a la Asesoría Legal informando que del 5 al 19 de abril Joao Peixoto estaría de licencia por matrimonio.

Para acceder a esa licencia Nori presentó el certificado de matrimonio apócrifo. Fotocopió el original expedido por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, le borró su nombre y su DNI y le sobreimprimió los de Joao Peixoto. Los demás datos, tanto los de su pareja, el policía Leandro Acevedo, como los de los testigos, no fueron adulterados.

Esta semana El Ciudadano obtuvo una copia del acta de matrimonio original a través de la web http://www.buenosaires.gob.ar/tramites/solicitud-de-partidas. Allí se puede ver que quien se casó con Leandro Acevedo fue Nori, no Dos Santos Neto.



Arriba, el acta de matrimonio auténtica. Abajo, el acta adulterada (fotocopia) que Nori presentó ante la Administración del Marzetti.

A esa altura ya había sospechas sobre la identidad del falso médico. Quienes lo descubrieron fueron los dirigentes de Fesimubo que un día si pusieron a hurgar en el padrón de sueldos de los médicos y les llamó la atención la gran cantidad de horas que Joao Peixoto percibía por un puñado de guardias. Entonces la administradora del Ente, Diana Barcia, le pidió que presentara la partida original de matrimonio. El falso Joao dijo que la traería, pero concluida su luna de miel, no volvió al Marzetti.

Nori se casó por civil el jueves 5 de abril y al día siguiente realizó una fiesta en La Távola. El servicio de Catering fue realizado por “Como en tu Casa”, empresa que pertenece a Fabiana Pereyra, coordinadora de Guardias y una de las funcionarias del Hospital encargada de controlar a los médicos. 



Aceveo y Nori en la fiesta de casamiento realizada en Cañuelas, con el servicio de catering a cargo de "Como en tu casa", propiedad de una funcionaria del Hospital.
 
SILENCIO

¿Existe un vínculo entre Nori y Neto? ¿Neto está en conocimiento de que su compatriota usó sus datos? El Ciudadano intentó ubicarlos en las direcciones que declararon, pero ya no viven allí. Nori tampoco respondió los intentos de comunicación a su teléfono móvil y redes sociales.
 
La Universidad de Morón no quiso responder si Nori y Neto se encuentras recibidos. “Lamento comunicarle que por política de la Institución esa información no se puede brindar a menos que la solicite el Colegio Profesional correspondiente o la Justicia” explicó diplomáticamente la representante de la Secretaría General, Lic. Clarisa Rodríguez Barreiro.



El verdadero Joao Peixoto Dos Santos Neto, cuya identidad fue usurpada.

Otro que tampoco quiso emitir palabra fue el Dr. Federico Pequeño, director del Ente. El viernes de la semana pasada, ante un llamado de este periódico, argumentó que se encontraba con un pico de presión y que no estaba en condiciones de atender a la prensa. Este lunes se excusó diciendo que se acababa de iniciar un sumario (ver nota en páginas siguientes) por lo que no podía hablar. En algún momento deberá hacerlo ya que fue él quien firmó los contratos con el médico trucho.

Quien sí habló fue el presidente del Colegio Médico de Morón, Mauricio Eskinazi. Opinó que ante la gravedad del cuadro, Pequeño o la Municipalidad de Cañuelas deberían realizar una denuncia penal. Adelantó que si el municipio no lo hace, ese organismo actuará de oficio (ver nota aparte).

Otro que también habló fue el Dr. Hernán Carpio, coordinador médico de las guardias y sindicado como quien debería controlar la documentación de los contratados. Ante un llamado de este periódico dijo que esa tare les corresponde “a las áreas administrativas” y que nunca sospechó de Nori porque “se desempeñaba correctamente” y “nunca hubo una queja o denuncia contra él”.


Felipe Nori (1) junto a sus compañeros brasileños en la Universidad de Morón. Monique Rocha (2) trabajó en Cañuelas y fue testigo de su boda. Renné Alves (3) continúa viniendo.
 
LA AVANZADA DE MORÓN
 
Nori integra un grupo de brasileños que arribó al hospital de Cañuelas luego de pasar por la Universidad de Morón. Junto con él también fueron contratados Monique de Castro Rocha, Sonia Banhuki Galvao y Renné Alves. 
 
Monique fue su testigo de casamiento y ya no se encuentra en Argentina en tanto que Alves estuvo en la fiesta de La Távola y sigue trabajando en Cañuelas al igual que Banhuki. Ninguno de ellos se inscribió en el Colegio Médico regional.

El arribo de este grupo no parece casual, sino que responde a los estrechos vínculos políticos generados entre el municipio de Cañuelas y la Universidad de Morón a partir de la creación del anexo local de abogacía en 2012. Daniel Pugliese, actual asesor letrado del Ejecutivo, fue coordinador del Anexo en sus inicios.  También se desempeñó como profesor y coordinador académico de la Facultad de Derecho en 2013; y formaba parte del Anexo cuando en 2016 el ex docente Gustavo Patrón denunció ante la Justicia la venta de títulos a personalidades de la política y el sindicalismo.

A través de esa relación, la Facultad de Medicina enviaría a sus estudiantes y graduados a Cañuelas para promocionarse a sí misma (y sobre todo ante la entidad brasileña con la que tiene convenio) como una institución que brinda rápida salida laboral a sus médicos.
 
 

 
 
Más contrataciones sospechosas en el Marzetti
 
A la contratación del médico trucho Felipe Nori se suman otros casos llamativos en el Hospital Marzetti.
El primero es el de Claudio Javier Francesqui, quien cobraba 22 mil pesos mensuales por trabajar en la Unidad Sanitaria de Máximo Paz, aunque allí no se le conoció una tarea concreta más allá de una relación estrecha con una concejal del oficialismo. El Ciudadano le preguntó esta semana a Federico Pequeño cuál era la tarea que realizaba Francesqui, pero el funcionario eligió no responder.
 
No menos llamativo es el caso del puntero radical, luego del FpV, Diego Sendic, quien durante más de dos años cobró 13.000 pesos del Hospital Marzetti, aunque no se le conoció tarea específica en el Ente. Hace unos días dejó de percibir ese ingreso ya que habría conseguido una tarea en la Legislatura.

Otro lujo que se da el Marzetti es tener un técnico de aires acondicionados con guardia pasiva. Ricardo Magallán percibe $ 8.100 mensuales por las dudas, por si hay que llamarlo para arreglar algún aparato o se rompe la cámara de la morgue.

© El Ciudadano Cañuelense

Subir
Enviar corrección