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El sueño de la casa propia terminó en una toma de viviendas inconclusas

 Tras 18 años de demoras, más de 20 viviendas sin terminar fueron ocupadas por los propios adjudicatarios luego de una asamblea. El año pasado el municipio y el Instituto de la Vivienda habían anunciado la finalización de las casas, pero los trabajos nunca se reiniciaron.
Los vecinos, organizados para la toma.

BulletLos vecinos, organizados para la toma.

11.06.2018, 10:53:33 | Actualidad

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 Un día dijeron basta y se fueron a instalar a sus casas sin terminar. Cansados de promesas, de reuniones, de idas y vueltas, un grupo de vecinos, pre adjudicatarios del barrio Morgante, decidieron ingresar a sus futuros hogares. Antes hicieron una jornada de limpieza del terreno, luego se distribuyeron las viviendas e instalaron postes de energía eléctrica.

Una ola de versiones que hablaban de posibles usurpaciones provenientes del gran Buenos Aires los hicieron movilizarse y tomar la iniciativa. Fue así que se apuraron y tomaron el Morgante, sin escritura, sin los servicios básicos y con las calles todavía cerradas.
 
En la mañana del 25 de mayo, mientras desmalezaban por las calles Perú y Ameghino,  apareció la Policía. Pero los efectivos se retiraron cuando se anoticiaron que no eran intrusos los que merodeaban la zona.
“Seguimos insistiendo para ser recibidos por el director del Instituto de la Vivienda, pero ni nosotros ni la Intendencia somos recibidos. Nunca podemos pasar de su secretario privado y el expediente sigue de un lado a otro”, dijo el pre adjudicatario Darío Apesteguía.
 
“Con todo lo que venía pasando en los barrios Libertad, La Garita, San Ignacio y ahora La Unión, -aseveró Apesteguía- preferimos que los terrenos quedaran en poder de la gente del listado. Nos vinimos 20 familias y ocupamos durante el feriado del 25 de mayo las casas que todavía están sin terminar. Para decidir la distribución de las 21 viviendas se hizo un sorteo entre nosotros”.
 
Y recordó que “En octubre de 2016 un tipo se metió en la casa de Gandhi y Perú. Está denunciado. Nunca pasó nada a nivel judicial. En todos estos años de forma permanente se logró sacar a otros usurpadores o delincuentes, entre los vecinos del barrio y la policía”.
 
Según se aclaró, los que se metieron en las viviendas son beneficiarios del plan y figuran en el listado de las 42 viviendas que restan entregar. De esa cantidad, 20 son los que se vienen organizando año tras año.
De la noche a la mañana el predio volvió a tener movimiento, presencia humana, materiales de construcción. Al mismo tiempo se organizan guardias permanentes para desalentar a nuevos intentos de usurpación.
 
DESILUSIONES
 
El proyecto de viviendas que terminó siendo una pesadilla comenzó en el año 2000. Inicialmente era un plan de 168 viviendas a cargo de la Cooperativa de Provisión de Obras y Servicios Públicos que dirigían Ricardo Cladera y Oscar Pérez.
 
El problema es que los responsables de la Cooperativa sobrevendieron viviendas, excediendo en más de 100 las 168 unidades originales. Esa estafa nunca fue investigada por la Justicia.
 
Un buen día, cercada por los reclamos, la Cooperativa  cerró y Cladera abandonó Cañuelas. Fue entonces que la Municipalidad decidió intervenir junto al Instituto de la Vivienda.
 
En 2010 se aprobó un adicional de 105 viviendas, que en teoría compensarían la sobreventa realizada por la Cooperativa de Cladera.
 
En 2011 el Instituto inyectó fondos adicionales al proyecto pero en 2013 se paralizó por falta de fondos, quedando 42 viviendas sin terminar (21 están a medio construir y otras 21 ni siquiera comenzaron sobre los lotes baldíos).
En 2017 las autoridades municipales y el entonces director del Instituto provincial de la Vivienda Ever Van Tooren anunciaron el reinicio de las obras y la finalización del Morgante. Hasta se hizo una convocatoria de obreros y albañiles para trabajar en el barrio. Pero no se preparó ni un balde con cemento.
 
“Este no es el final –exclamó Apesteguía-. Necesitamos la documentación que nos certifique como propietarios de las viviendas y un crédito para las obras empezadas y el comienzo de las 21 viviendas pendientes. De esa manera lo vamos a conseguir y estamos organizando una comisión directiva para las futuras gestiones y negociaciones”. 
 
Además le solicitaron al intendente Gustavo Arrieta  por una carta, en la que avisan también de la posesión de 20 casas, de la necesidad de limpiar el cordón cuneta que se encuentra tapado, mejoramiento de las calles Perú entre Gandhi y Mandela, apertura de las calles Ameghino entre Perú y Brasil; Mandela entre Perú y Brasil.  
 

 
"La decisión es terminar las viviendas"

 
El Ciudadano intentó esta semana obtener una entrevista con algún directivo del Instituto de la Vivienda, pero los intentos fueron vanos. En forma extraoficial este medio pudo saber que la decisión del organismo es finalizar el Morgante, previo censo en el que se buscará determinar si quienes ingresaron a las viviendas son adjudicatarios que reúnen los requisitos.

“ Hay un conflicto administrativo y financiero. Este barrio estuvo mal barajado de movida porque no estuvo claro en su momento cuántas personas fueron adjudicadas. Ahora se va a llevar adelante el proceso de identificación de las personas que están ocupando para saber si son verdaderamente adjudicatarias. No es sencilla la reactivación porque, además de eso, hay que analizar si están ocupando casas o lotes, si hay más familias que las adjudicadas, entre otras cosas” dijo una fuente cercana al organismo.

“La iniciativa de la Provincia en este caso del Morgante, como en todos los casos de obras que no están finalizadas en la Provincia, es precisamente finalizarlas. Es una política que baja la Gobernadora a cada uno de los funcionarios y así será. Pero primero hay que resolver esos conflictos. Es un lineamiento de política pública de la Provincia” agregó.

Por otra parte este medio pudo saber que el año pasado, un mes antes del acuerdo firmado por Van Tooren con el municipio, hubo un dictamen de la Fiscalía de Estado que pidió dejar las obras en stand by hasta tanto la Provincia y el Municipio informaran algunos detalles, por ejemplo, por qué la obra se paralizó y cuánto dinero invirtió la provincia en la misma.

El expediente  (Nro. 02416 - 914 / 2000 - Alcance 70) ingresó la Fiscalía de Estado el 16 de enero del año pasado y salió hacia el Instituto con ese requerimiento el 27 de enero, pero nunca volvió a la Fiscalía con la respuesta a los datos solicitados.

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