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Regresó a su hogar la empleada municipal que inhaló vidrio en polvo durante una inspección

 Carina de Kemmeter sigue bajo tratamiento médico, con dificultades respiratorias. Le podría quedar un asma crónica como secuela. Acumar y la Municipalidad investigan el origen del vuelco clandestino.

05.05.2018, 15:12:19 | Actualidad

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 Carina de Kemmeter ya se encuentra otra vez  en su casa del barrio Primero de Mayo luego de permanecer varios días internada en la Clínica de Ciudad Evita, afectada por un cuadro de intoxicación y dificultad respiratoria causada por la inhalación de vidrio molido luego de una inspección en un terreno de Máximo Paz Oeste, donde una fábrica de Tristán Suarez habría volcado varias toneladas del material, que luego fueron enterradas.

Carina es empleada administrativa en la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC), una dependencia que se ocupa de mediar en conflictos entre vecinos y empresas. Su función nada tiene que ver con inspecciones de índole contravencional. Sin embargo, y de acuerdo a lo relato por allegados a la víctima, el miércoles de la semana pasada el director General de Inspecciones, Guillermo Pugliesse, le ordenó concurrir a Máximo Paz para verificar un vuelco de vidrio molido junto a otros dos agentes municipales.

Lo cierto es que cuando regresaban en la camioneta oficial, a causa del viento que ingresaba al habitáculo por las ventanillas abiertas, Carina inhaló gran cantidad del finísimo polvo blanco que sus compañeros Edgardo Gatti y Florencia Quiroga habían colocado en dos bolsas de supermercado para luego ser analizado. Los empleados no tenían barbijos, guantes ni recipientes especiales para trasladar la sustancia, lo que da cuenta de la precariedad del procedimiento.

Ni bien estuvo de regreso en su oficina Carina se sintió mal. Por la tarde su estado empeoró y a la noche tuvo un fuerte episodio de fiebre. Al día siguiente alternó con momentos de normalidad y otros de agitación, en los que apenas podía hablar o respirar. Así siguió hasta el lunes. Ese día su esposo, Gustavo Rabey, la llevó al Marzetti, donde una médica la evaluó y decidió su traslado en una ambulancia de alta complejidad.

“El martes tenemos que volver a la clínica y será estudiada por un neumonólogo para que nos diga las secuelas que puede llegar a tener. Nos dijeron que le quedaría un asma. Ahora está en casa desde el jueves. En principio iba a estar internada más tiempo pero temían que se contagiara algún virus hospitalario. La trajimos a casa, pero sin alta médica, mientras tanto sigue con el tratamiento, con su paf, barbijo, nebulizador y sin poder salir de casa”, contó su marido desde la casa que comparte con los hijos de 13 y 18 años.

“Hay momentos en que está muy molesta para respirar”, agregó y dijo que “todavía no sabemos cómo seguirá, cómo le quedarán las vías respiratorias. La atención médica siempre fue muy buena, tanto en Cañuelas como en la clínica de Evita. El lunes pasado estuvo muy roja por la falta de respiración, la llevé al Marzetti y se pidió el traslado. Cuando me dijo de ir al hospital me di cuenta de que algo grave le estaba pasando, porque es muy dura para atenderse”.

Sobre la inspección en Máximo Paz, Rabey contó que su esposa “Fue enviada por Pugliesse, que tiene injerencia sobre el área de Consumidor. Supuestamente era para hacer unas notificaciones. Bajaron en un lugar y se encontraron con una montaña de vidrio en polvo. Tuvieron que tomar muestras, sin ningún elemento específico. Volvieron con las muestras del polvo en una bolsa abierta y  durante el viaje ella aspiró ese material”.

Después del episodio. Pugliesse se habría mostrado remiso a completar la planilla para que la mujer pudiera recibir atención médica a través de la ART. Tanto es así que la planilla fue completada por empleados del área de Personal. El delegado de Máximo Paz, Julio Stur, fue quien le informó al intendente lo que había ocurrido y fue así que las máximas autoridades del Ejecutivo se enteraron de un grave incidente que podría haber costado la vida de una empleada.
 
MÁS INSPECCIONES

El vuelco de vidrio en polvo fue detectado el miércoles de la semana pasada en un terreno de Máximo Paz Oeste ubicado en calle Bélgica, cerca del arroyo Cañuelas.

El mismo 25 de abril la Secretaría de Gobierno del municipio informó a Acumar de lo ocurrido y al día siguiente el titular del área, Emilio Contreras, notificó a la OPDS. Al cierre de esta edición Acumar habría identificado a la empresa Glass Beads S. A. de Carlos Spegazzini como responsable del vuelco citando a sus responsables para que presenten un descargo; y en simultáneo la Municipalidad tenía previsto realizar una denuncia penal ante el Juzgado que interviene en la causa Matanza-Riachuelo.

Por otra parte este miércoles, en una nueva inspección realizada por el área de Gobierno, se ubicó a la dueña del predio, quien recibió un acta de infracción y la indicación de cubrir el material remanente con tierra para que no se disperse.

Acumar no informó aún cuál es la composición química del material arrojado en el predio.

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