El Ciudadano Cañuelense - Edición Digital

EL TIEMPO EN CAÑUELAS

°C | °C

Cañuelas, 23 de octubre de 2018    N° de Edición On Line: 2713

Ediciones anteriores Tapa de la edición impresa

Máximo Paz: la cooperativa Frigocarne camino a convertirse en una SRL para volver a producir

 La planta frigorífica se encuentra paralizada desde diciembre del año pasado. El Ministerio de Agroindustria nacional le exige otra forma legal, sociedad anónima o sociedad de responsabilidad limitada, para que sus trabajadores puedan faenar. 

31.01.2018, 17:52:56 | Política

Achicar texto Agrandar texto
 En el año 2004 se formó la Cooperativa de Trabajo Frigocarne, que funcionó sin mayores inconvenientes, hasta marzo del año pasado cuando la cartera de agroindustria les comenzó a requerir distintos permisos para la continuidad de sus tareas. Los trabajadores sostienen que el Gobierno cedió ante las presiones de las empresas del sector que ven a estas sociedades como competidores desleales, "ahora la política es distinta y hay más permeabilidad a escuchar a los empresarios", aseguró a El Ciudadano el presidente de la cooperativa, Miguel Saavedra. Por su parte, una de las fundadoras de la asociación, Mirta Aranda, denunció: "con Macri hace un año que no laburamos". El proyecto cooperativo maximopaceño aglutina alrededor de 150 operarios que esperan una solución para recuperar sus puestos de trabajo.     
 
–¿Cuál es la situación actual del frigorífico?   
–Miguel Saavedra: en marzo del año pasado cerramos luego de venir trabajando sin problemas. En noviembre trabajamos algunos días y otra vez nos bajaron la matrícula. El problema es de fondo, la industria de la carne esta muy concentrada. Cuando nosotros por necesidad recuperamos la planta los empresarios y las cámaras de la carne empezaron a hacer denuncias para boicotear las cooperativas; lo que sucede es que con el Gobierno anterior no tenían cabida porque se les explicaba que ellos habían abandonado la fábrica. 

–¿Y qué cambió?         
–MS: ahora el empresariado empezó a ganar más terreno y a muchas cooperativas de la carne empezaron a ponerle trabas como estas matrículas que te la dan de baja y no te dejan laburar. Sacan resoluciones que te limitan el trabajo por ser una cooperativa; nos cambió el escenario y tenemos este quilombo. La posición clara que tiene el ministerio de Agroindustria es que ninguna cooperativa de la carne puede faenar animales y tienen que pasar a ser sociedades anónimas –S.A.– o sociedades de responsabilidad limitadas –S.R.L–. La decisión ministerial es que en la industria de la carne las cooperativas no existan más.
 
–¿Cuáles son los pasos a seguir?
–MS: hace unas semanas a través de una asamblea decidimos hacer una S.R.L. en donde unos compañeros van a ser la "cabeza de la empresa". Luego inscribiremos la empresa, prepararemos los libros, y presentaremos todo ante el Ministerio, que evaluará los papeles y ahí empezaremos a trabajar. Calculamos que en febrero estaremos trabajando si todo marcha bien.    
 
–¿Este cambio en la forma legal y las parálisis de la planta van a afectar la reinserción en el mercado?
–MS: va a ser complicado. Vamos a perder beneficios que teníamos como cooperativa, debemos competir de igual a igual y no tenemos respaldo económico. No podemos sacar un préstamo porque no somos sujeto de crédito, nos va a costar armar algo para competir porque nuestros costos se nos elevan. Como cooperativa nuestro fin no es económico sino social, y se nos acusa que no pagamos Ingresos Brutos ni impuestos a las Ganancias, que ahora vamos a tener que pagar; además de cargas sociales. En la figura de cooperativa nosotros pagamos un seguro de ART más barato, el monotributo social y no pagamos cargas patronales porque somos todos asociados. En cambio ahora se cambia esta figura y eleva todos los costos, lo que se va a reflejar en nuestro laburo con la carne. 
 
–¿Cómo están y cómo sobreviven hoy los trabajadores que forman parte de Frigocarne?
–Mirta Aranda: estamos comunicados con nuestros compañeros. Afuera está la desavenencia de que no hay trabajo, estamos acostumbrados a que la cooperativa generaba trabajo y hoy no lo tenemos. Los más grandes hacemos el mantenimiento de la planta y los más jóvenes salen a buscar, pero la realidad del país la ve todo el mundo, no hay trabajo. Vivimos el día a día. El único ingreso que tenemos, que ya se nos acaba, es un sueldo complementario a lo que nosotros ganábamos que repartimos entre todos, que ronda los cuatro mil pesos. Los compañeros todos los días nos preguntan qué va a pasar, hay discusiones porque sin ellas no se puede construir nada y para eso están las asambleas. 
–MS: cada vez se va poniendo más duro porque al igual que se endeuda la cooperativa se endeudan las familias y se complica más. 

–¿Reciben apoyo desde las autoridades municipales o provinciales?
–MA: nos manejamos con el gobierno nacional y la parte municipal. No descartamos la parte provincial, pero sería la última puerta que vamos a tocar. No queremos que nos regalen nada, queremos laburar. Allá por el 2002 recibíamos el Plan Trabajar que algo nos ayudó; cuando empezamos a trabajar fuimos al ministerio y les dimos las gracias porque ya teníamos lo nuestro, ''dénselo a otro'' les dijimos. El municipio nos ayuda permanentemente y estamos tratando de articular algún proyecto productivo para los compañeros, pero solo hasta que vengan las vacas.
 
–¿Cómo es la relación con los actuales funcionarios de la cartera agroganadera?
–MA: hay un poco de frivolidad, son severos. Al cooperativista le hicieron mucha mala fama, pero uno desconfía de lo que no conoce, ¿cuál es el problema? Solo somos trabajadores organizados. 
 
–¿Qué expectativas tienen en cuanto a la resolución de este conflicto?
–MA: las expectativas no son ni altas ni bajas, yo las tengo a media pila porque llevamos un tiempo prudencial de desgaste, de estar cerrados. Nos piden que armemos una S.A. o una S.R.L.; bueno armémosla, pero ya, porque todos tenemos necesidades. Lo único que quiero es que no nos tomen el pelo y se respete lo que se dice. Estar un año cerrados nos generó mucho desgaste. Esta es la única fuente laboral que tenemos, la más antigua y creo que Máximo Paz no quiere que se caiga. 
–MS: yo veo un retroceso muy grande en lo que es la esencia de las cooperativas y del cooperativismo. Es una pérdida muy grande de lo que venimos peleando los últimos catorce años; la expectativa es la lucha, porque ésta es nuestra segunda casa. Acá todo el mundo pone el lomo, se trata de que esto siga funcionando y de generar fuentes de trabajo. Lo que es la continuidad de cómo seguiremos no lo sabemos porque no conocemos este camino de tener una S.R.L.; no lo transitamos anteriormente y no sabemos dónde iremos a parar. Sí tenemos claro que esto no se lo vamos a regalar a nadie.      
 
–Además de este conflicto se suma el aumento del servicio eléctrico ¿Cómo fue el impactó?
–MA: en julio del año pasado teníamos 340 mil pesos de deuda con Edesur hoy debemos un millón de pesos con la planta cerrada. Nos metimos en un plan de pagos creyendo que la producción iba a mejorar y no pensamos que el gobierno nos iba a dar así. Con este gobierno de Macri hace un año que no laburamos. ¿Dónde está el trabajo que se dice?   

 

© El Ciudadano Cañuelense

Subir
Enviar corrección