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Cañuelas, 17 de agosto de 2017    N° de Edición On Line: 2281

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Chicas que quieren ser bomberas voluntarias se capacitan en el cuartel

Por primera vez un grupo de mujeres integrarían las filas del cuerpo activo. Recibirán capacitación durante casi un año. Muchas son hijas de servidores públicos. 
Luisina, Yamila, Solange y Belén apuestan a servir a la comunidad.

BulletLuisina, Yamila, Solange y Belén apuestan a servir a la comunidad.

23.07.2017, 15:20:55 | Sociales

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Madres, empleadas, estudiantes, y además con ganas de ser bomberas voluntarias. Son chicas de más de 18 y menores de 40 años que quieren estar a la par de los hombres para combatir incendios, rescatar gente atrapada en algún vehículo o brindar ayuda durante un temporal. En el quincho del cuartel central de San Martín y Mitre se instruye el curso de ingreso que dará lugar a los nuevos efectivos el año que viene. Desde su creación, a mediados del siglo pasado, el plantel de Cañuelas es 100 por ciento masculino. Y a partir de unos meses la actividad será compartida entre ambos sexos, luego de superar la preparación especial.
 
Durante la noche del martes 18, El Ciudadano ingresó a una clase de instrucción y pudo conocer a un grupo de aspirantes femeninas. 
 
Hace algunas semanas algunas fueron rechazadas por un estudio psicotécnico. Había casi 100 interesados, entre hombres y mujeres, por ingresar al cuartel de Cañuelas y luego de pasar por ese tamiz quedaron sólo 24 aspirantes, que ahora deberán aprobar un curso, de casi un año, con materias teóricas, prácticas y exámenes finales libres. Los mejores promedios quedarán seleccionados para un cupo de 16 vacantes. En estos meses aprenderán legislación, historia bomberil, trabajos operativos, primeros auxilios, trauma, fuegos, combustión e incendios, entre otras asignaturas. 
 
“Nos estamos adaptando todos con la incorporación de las mujeres que serán bomberos. Es nuestra primera vez y estamos aprendiendo juntos”, afirmó el bombero y subayudante Rubén Ponce. La presencia de las damas implicará algunos cambios. Por lo pronto habrá que destinar un baño para ‘damas’, el que hasta hace poco se usaba para algunas celebraciones en la institución. En poco tiempo será transformado en vestuario, al igual que los dormitorios. 
 
A modo de resumen el bombero Pablo Cordovero dijo que “todo esto de integrar a las mujeres lo veo como un progreso”. “Ellas tienen cualidades que a nosotros a veces nos faltan, como puede ser la contención a las víctimas, que es una sutileza que en el hombre no siempre está tan presente”, agregó el bombero y formador del departamento de Capacitación, Osvaldo Ludueña. 
 
Belén Mendoza, tiene 30 años, y quiere ser una de las pioneras en incorporarse mientras estudia Relaciones Laborales en el anexo de la Universidad de Lomas de Zamora. “Me enteré por el papá de mi hijo, que es bombero. Siento que me gusta y tengo vocación. Esta es una oportunidad y con el tiempo fui recibiendo el entusiasmo de él, y hasta sintiéndome parte de esto, a pesar de que no venía al cuartel, pero sentir la sirena, verlo salir, me hizo meterme en esto”. 
 
Y Solange de los Santos contó que “siempre quise ser bombero. Mi papá lo había sido, había venido algunas veces a averiguar para algún curso, hasta tenía un grupo interesado en sumarnos con otras y pedíamos que nos incorporen”. Es vecina del 12 de Octubre, vendedora y tiene 32 años. A unos metros de esta aspirante, Yamila Gaitán, de 19 años, estudiante secundaria, con un padre con 35 años en Bomberos, comentó: “Desde que nací compartí con él todo lo de bomberos. Y este curso nuevo me interesa muchísimo”. Sobre las adversidades que tiene esta actividad confesó que “puede haber miedo, pero sólo en un principio, sé que luego lo voy a superar”. 
 
Una de las pocas chicas que no viene de la familia bomberil, es la radióloga Cristina Reyes, de 26 años. “Vine a anotarme el último día de la inscripción. Era el feriado del 24 de marzo. Ya había venido a averiguar, así que me tomé el colectivo en Los Pozos y después me llamaron para el curso. En casa me dijeron que si me gustaba que lo hiciera. Así que me vine”.
 
Para convertirse en bombero voluntario, se exige tener entre 18 y 38 años, aprobar un examen psicofísico, vivir en la jurisdicción del cuartel o destacamento, ser argentino, no contar con antecedentes penales y tener estudios primarios. Además, está obligado a atravesar la capacitación y dar el examen que lo habilita a la función. 
 
En la capacitación participan los bomberos Pablo Cordovero, Osvaldo Ludueña, Pablo Delgado, Rubén Ponce y Mariano Mazzocchi, quien está a cargo del departamento de Capacitación; Walter Britos, Roberto Aristegui, Nicolás Matreló, Sebastián Colela. Desde el cuartel se afirmó que cada uno de estos servidores tienen alguna especialidad y “se busca siempre capacitarse, profesionalizar esta actividad, ya que el ser bombero cambió, la función ya no se limita a echar agua”. 
 

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