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Cañuelas, 20 de noviembre de 2017    N° de Edición On Line: 2376

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Una mujer embarazada murió en un choque a la altura de Villa Adriana

Su esposo esquivó una camioneta que salía de la estación de servicio Acapulco. La mujer quedó atrapada y fue rescatada por los bomberos. Falleció en el Marzetti.
El impacto, frente a la chacra La Luz Buena.

BulletEl impacto, frente a la chacra La Luz Buena.

01.04.2017, 22:22:52 | Policiales

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Daniela Paula Españón, de 31 años, cursaba un embarazo de cinco meses. Ella y la criatura que gestaba terminaron su vida de manera abrupta en la tarde del domingo26 a raíz de un choque ocurrido a la altura del kilómetro 56,600 de la ruta 205, frente al barrio Villa Adriana.
 
Daniela se desplazaba en una camioneta Peugeot Partner, blanca, conducida por su pareja Luciano Pages, de 31 años.
 
Aparentemente el conductor refirió que mientras circulaba en sentido a la Capital Federal por la ruta mencionada vio salir una camioneta azul de una estación de servicios (YPF Acapulco) y para evitar el impacto, la esquivó y logró sobrepasarla. Al realizar esta maniobra perdió el control y se fue contra una luminaria y un cerco de ladrillos de una quinta llamada “La luz buena”.
 
A consecuencia del impacto el conductor y la acompañante quedaron en el interior del rodado. La chica –que presentaba heridas cortantes en la cabeza- fue retirada por su pareja y por los Bomberos Voluntarios. El muchacho también presentaba lesiones, aunque de menor gravedad. 
 
La mujer, con domicilio en el Pasaje Espinillo al 1400 en la Ciudad de Buenos Aires, fue llevada de inmediato al Marzetti, junto a su pareja. Falleció de un paro cardíaco cuando ingresaba al quirófano. 
El otro vehículo era una F-100, conducida por Reynaldo Oyharzábal, de 75 años, vecino de Vicente Casares.
 
Interviene en el caso caratulado ‘homicidio culposo’ la Fiscalía 1 de Roberto Javier Berlingieri.

LA VICTIMA TRABAJABA EN ACUMAR
 
Mientras en la fiscalía 1 de Cañuelas esperan resultados de algunas pericias, Diego Pages sigue minuto a minuto a su hijo Luciano, quien sobrevivió de milagro al tremendo accidente de Villa Adriana, donde perdió a su mujer y a su futuro bebé.
 
En diálogo telefónico Diego contó que su hijo ya se recuperó de los golpes luego de ser atendido en el hospital Marzetti, “donde se apostó todo a salvarla a Daniela, cuando se dieron los acontecimientos finales, Luciano se vistió y quiso verla. Pero nosotros tratamos de persuadirlo de no hacerlo y lo llevamos a la Capital donde se hizo estudios de imágenes, ya que tenía muchos golpes y milagrosamente está bien”.
 
Luciano ya está al tanto del destino fatal de su pareja y del que iba a ser su primer hijo. Vivían en el barrio porteño de Mataderos es una casa facilitada por la familia de la chica y la estaban preparando para la llegada de la criatura.”
 
“Me contó mi hijo que en las horas del sueño no hacía más que tener imágenes de girar y hacer tumbos con la camioneta. Me aseguró que venían tranquilos conduciendo, se habían tomado un café con un sándwich en un ACA y marchaba sobre un camino conocido por él. Y hasta sabía que para evitar algún conflicto en la Autopista, en el sector de doble mano, venían temprano desde Tandil para no tener a nadie agresivo en la ruta. Circulaba tranquilo y en la YPF ve que se le mete un vehículo adelante, resuelve, con un auto que venía en sentido contrario, tirarse a la banquina y aparentemente, con los troncos colocados para que no se paren los camiones, sale y siente algo en la cola del vehículo, pierde el control y sigue en diagonal en contramano, y dando tumbos, gira, pega en la entrada de una quinta”.
 
“Salió del auto Luciano, me llamó por teléfono y me avisó que estaban accidentados, pero que fuera tranquilo. Tenía como 50 minutos hasta llegar. Salí junto a mi mujer con todas luces, balizas, tocando bocina, con trapos afuera, pidiendo paso, pero me di con gente indiferente en muchos tramos. Y mientras me iba acercando me comentaba que la ambulancia no había llegado, los bomberos tampoco y que a Daniela no habían podido sacarla. Llegué cuando la policía custodiaba el lugar y se los habían llevado”.
Pese a la situación dolorosa y recordar que perdió también a su madre en un accidente de tránsito, Diego siguió expresando que “hay que bajar las velocidades de conducción y respetar las reglas y al prójimo”.
 
“Tenemos 60 años y para nosotros era todo un acontecimiento la llegada del primer nieto. En cuanto a Daniela, tenía una entrega enorme a su trabajo que hacía en la zona cercana a Petión, llevando programas de Acumar a los sectores sociales postergados, con una entrega única. Hasta iba a tener a cargo un grupo de personas por el trabajo que estaba desarrollando. Luciano está apoyado por sus familiares y amigos, lo quieren llevar afuera, pero se siente muy mal porque conducía él”.
 
El muchacho estaba en pareja y convivían desde hacía cuatro años y es empleado en una empresa de baños especiales. Hacía poco había consultado con su padre, ingeniero, la compra de un vehículo que se adapte a llevar las butacas para bebé. Y hasta habían hecho un viaje a Tandil con un rodado que no se ajustó a los requisitos que buscaba Luciano y había resuelto quedarse con una Partner.
“Mi hijo sabían que eran tres lo que iban en ese vehículo”. 

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