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Cañuelas, 24 de noviembre de 2017    N° de Edición On Line: 2380

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Un hombre fue baleado en La Verónica

Un grupo armado actuó, ayer, contra dos hombres que llegaban en una camioneta. Un vecino de 62 años de Vicente Casares recibió un disparo en una pierna. Al cierre de esta edición esperaba su traslado.
Taffarel, tendido en el piso, aguarda la llegada de la ambulancia.

BulletTaffarel, tendido en el piso, aguarda la llegada de la ambulancia.

04.03.2017, 14:06:00 | Policiales

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Un grupo familiar se disponía a almorzar en la tarde de ayer, viernes, en su vivienda de Einstein 525, cuando se desencadenó un hecho de violencia que terminó con un hombre herido en sus dos piernas.
Una de las personas que estaba en el interior de la casa comentó a este semanario que esperaba a almorzar a su marido y un amigo, y cuando terminaban de estacionar en la entrada del garaje, fueron abordados por los sujetos. Los testigos no entienden aún qué motivó los tiros y escapar sin llevarse nada del rodado y de los hombres.
 
Otro testigo dijo que escuchó “estás robado viejo”. Y se desencadenaron los balazos. El hombre quedó bañado en sangre en el asiento del lado del acompañante.
 
Sin que quede en claro cómo fue el desarrollo del hecho, en el barrio los pocos vecinos que circulaban a la hora de la siesta cuando llegó El Ciudadano se negaron a brindar mayores precisiones.
 
Trascendió de fuentes policiales que a la víctima la venían siguiendo desde la Ruta 3.
 
Los atacantes no revisaron la camioneta Amarok donde sorprenden a las víctimas, ni tampoco a ellos.

La fuente oficial consultada comentó que “Juhasz con Taffarel venían en la Amarok del lado de La Matanza y son sorprendidos por dos personas que andaban en un vehículo gris, se bajan y efectuan varios disparos. Taffarel recibe el disparo en una pierna y atraviesa la otra. No robaron nada. No hay otra cosa por ahora”.

De acuerdo a lo que reveló un jefe policial, en el lugar se hallaron tres vainas servidas que podrían corresponder a balas del calibre 9 milímetros o 4,5.

Una fuente policial aseguró que “le dispararon a las piernas. La bala entró y salio. Hasta este momento su estado era estable”. Se trata de Juan Carlos Taffarel, de 62 años, con domicilio en Vicente Casares, que, según declaró, se dedica al comercio de las cargas virtuales de telefonía con Juhasz.

“Los disparos fueron de inmediato, actuaron muy rápido y se fueron”, resaltó un efectivo policial.  

Miriam Zabala, esposa de Ricardo Juhasz, de 44 años, estaba donde se desarrollaron los hechos y recordó a El Ciudadano que “Abrí la puerta para que entren y en eso tiraron y gritaron ‘estás robado’. Le grité a Ricardo, se agachó y siguieron disparando”. Los balazos habrían sido efectuados a unos diez metros de los hombres.

“La plata no la tocaron, tampoco la camioneta. Y nos dimos cuenta después que lo habían baleado”, destacó la mujer, angustiada por el amigo de su marido mientras esperaba su traslado a otro hospital.

Y según agregó “primero tiran a mi marido como para voltearlo y después siguieron tirando y se fueron. El bajó cuando tiran por atrás y siguieron disparando más. No me acuerdo más porque me puse a los gritos. Bajaron dos y creo que había otros dos más adentro de una camioneta”. 

Y respecto a Taffarel agregó: “Está complicado porque tocó una arteria y perdió mucha sangre”.

Una vecina le dijo a este medio que “una mujer que vive ahí, creo que la dueña de casa, decía que le quisieron robar, pero algunos vecinos decían que pasó otra cosa, porque la camioneta estacionó, bajaron los hombres y en eso se aparece otra camioneta gris con un tipo que bajó y disparo para volver a subirse y escapar. Fue muy rápido. Ahí los vecinos decían ‘eso es deuda, eso es deuda’. Yo escuché los disparos desde el monolito, que fueron tres o cuatro”.

También se habló de alguna actividad paralela a las cargas virtuales, pero no más que eso.

Además dijo que hubo demoras para que llegara a una ambulancia y que el primero que llegó fue un efectivo de la Guardia Urbana en una moto. “Yo le ofrecí mi celular para llamar a la emergencia porque el muchacho no podía hacerlo con su teléfono personal. Intento comunicarme con el 911 pero daba ocupado, llamé a la ambulancia y también daba ocupado, hasta que me comuniqué y me dijeron ya habían mandado la ambulancia. El agente estaba nervioso porque no podía comunicarse y me aclaró que del trabajo no le dan ningún equipo para hablar”.

En la esquina de Einstein y La Rioja un hombre mayor dijo: “Estaba comiendo, escuché tiros, me asomé y vi un montón de gente, pero no sé de que se ocupa, ni qué pasó”. 

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