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Cañuelas, 29 de abril de 2017    N° de Edición On Line: 2171

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Santa Anita, el lugar de Cañuelas donde apareció el cadáver mutilado y calcinado del empresario español

Fue encontrado por vecinos y unos perros en una zona rural, cercana a la Ruta 3. La cara estaba reconocible. Lo cortaron y lo prendieron fuego. Una medalla y un pedazo de tela permitieron identificarlo.
El empresario y la parte de su cuerpo que fue arrastrada por un perro.

BulletEl empresario y la parte de su cuerpo que fue arrastrada por un perro.

28.01.2017, 22:21:37 | Policiales

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Un cuerpo convertido en carbón por acción de las llamas en medio de unos pastizales y una fogata cercana sobre la calle Vissir fue el hallazgo que alteró la tranquilidad del paraje rural de Santa Anita. Hasta ese momento no se sabía mucho. Solo que era un hombre quemado y que estaba seccionado en dos partes.
 
Los restos fueron encontrados por pobladores. Un hombre vio un fuego sobre un campo y le avisó a su hermana que tuviera cuidado porque el fuego podía propagarse. Pero a los pocos minutos las llamas perdieron intensidad y la atención se concentró en las tareas cotidianas de esos vecinos. Era el sábado 21, en hora de la tarde, parecía un incendio más, de los tantos que aparecen en el período estival.

Al día siguiente, también a la tarde, a eso de las 16, cuando un baqueano pasaba con unos perros sueltos, uno de ellos salió de los pastizales arrastrando algo oscuro. El dueño de los perros se acercó y quedó impactado. Tras recuperar un poco el aliento dio aviso a la policía. Eran dos piernas unidas con la cadera.  
 
Cuando los efectivos de la Policía Comunal llegaron al lugar, había un cuerpo seccionado y muy quemado. Convocados los peritos de la Policía Científica, empezaron a revisar los restos y el lugar. El tronco, la cabeza y los brazos estaban todos en una zanja. En medio de una arbolada.  Las piernas sobre el camino de tierra. Se supone que unos perros terminaron por separar los pedazos y fue así que fueron vistos por el dueño de los canes. 
 
El lugar del hallazgo fue fotografiado y se resguardó que no ingrese nadie a la zona. Por otra parte se mandaron a revisar las cámaras de seguridad de la bajada de la Autopista. También se apersonaron funcionarios judiciales de la fiscalía descentralizada 1 de Cañuelas, a cargo de Javier Berlingieri.
 
Durante la examinación de los restos se descubrió una cadena con un dije. Fue revisada para saber si había alguna identificación o dato que aportara datos de la víctima. No había nada. Con la cadena puesta el cuerpo fue llevado a la Asesoría Pericial de La Plata.
 
Además los investigadores encontraron un pedazo húmedo y con olor de tela con un dibujo. Fue incorporado como evidencia. Luego se sabría que ese trozo correspondería a las sábanas con las que el cuerpo fue envuelto y abandonado en Cañuelas.  
 
Por esos momentos se había barajado la posibilidad de rastrillar todo el campo con varios equipos policías y hasta sumar un helicóptero.
 
Cuando los peritos dieron vuelta el tronco del cadáver observaron que la cabeza y el cuello que conservaba piel, había rastros de sangre, pero además un orificio. Un médico policial dijo que habría sido provocado por un arma blanca y descartó un balazo.
 
Con ese resto de sangre se obtendría el ADN, además de los huesos.
 
Realizado el peritaje y revisada lo que sería la escena del crimen, empezó a circular la noticia de la desaparición de una persona en la ciudad de Buenos Aires. La trascendencia que tuvo el caso en los medios hizo que la policía de Cañuelas se pusiera en contacto con sus camaradas de la Federal y de la Comunal 11.  Los tiempos señalaban que la denuncia por desaparición y el hallazgo en nuestro distrito abrían la posibilidad de que se tratara del hombre buscado. En ese ínterin apareció el auto quemado del hombre en Almirante Brown.
 
Luego una de las hijas del buscado vio fotos de la cadena con la medalla y pudo reconocer que eran de su padre. Además, el rostro conservaba las facciones a pesar del incendio.
 
A partir de entonces la investigación por el hallazgo de un cadáver se convirtió en el homicidio del empresario español Roberto Fernández Montes, aparecido carbonizado en Cañuelas. Su yerno y un empleado lo habrían sacado muerto envuelto en sábanas desde un departamento de la víctima, en Caballito. Se sospecha de una tercera persona, un carnicero que se encuentra prófuga y que habría sido quien le dio muerte a cuchilladas.
 
Según dijo el abogado Matías Morla en declaraciones periodísticas y en el rol de defensor de la familia de la víctima, “por las cámaras de seguridad del edificio de la víctima, por iniciativa de los familiares, se llegó a saber lo que había pasado”. Luego dijo que “un carnicero paraguayo que ahora está prófugo lo mató en el baño de Roberto Fernández Montes. Pero no creo que se sepa cómo lo mataron por el estado del cuerpo, salvo la cara que está impecable, que no tiene golpes y que de ese sector del cerebro se pudo sacar el ADN. De ahí para abajo está destruido. Lo cortaron para desplazarlo, lo embolsaron en la misma casa, dejaron vestigios de sangre en el departamento y lo dejaron en Cañuelas. Lo prendieron fuego en un sector distinto al que aparece y uno de ellos se fue a comer a la casa de la hija del muerto”.
 
Según el abogado los autores habían montado una desaparición de personas y un robo con un homicidio.
Fernández Montes tenía dos hijas y era viudo. Había nacido en España y era propietario de una firma dedicada a las excavaciones en obras de construcción.
 

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