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Cañuelas, 23 de noviembre de 2017    N° de Edición On Line: 2379

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El día que Jorge Luis Borges estuvo en Cañuelas

El escritor brindó una conferencia en la Escuela Técnica el 28 de marzo de 1977. Aquella visita memorable reflejada en una reseña de Graciela Raffo.
Borges tomado del brazo del Dr. Roberto Herrera Lizarralde. Archivo El Ciudadano.

BulletBorges tomado del brazo del Dr. Roberto Herrera Lizarralde. Archivo El Ciudadano.

06.07.2016, 12:53:06 | Arte & Espéctaculos

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Dentro del amplio panorama de artículos publicados en estos días sobre Jorge Luis Borges a 30 años de su fallecimiento, El Ciudadano quiere homenajearlo recordando aquella jornada que lo tuvo como disertante en la Escuela Técnica de Cañuelas.

Fue el lunes 28 de marzo de 1977, el mismo año en el que recibió el título de doctor honoris causa otorgado por la Universidad de La Sorbona.

“Fue difícil de creer para muchos. ¿Borges en Cañuelas? ¿Cómo es posible? Pero lo fue” es el inicio de la crónica publicada por la profesora Graciela Raffo en el periódico La Semana, dos días después de la histórica visita. En ese momento La Semana y el parroquial La Verdad eran los únicos medios gráficos de Cañuelas ya que El Ciudadano había interrumpido sus ediciones el año anterior debido al golpe de Estado.

Borges llegó a Cañuelas invitado por la Sociedad Rural. “Poco después de las 18 se presentó ante un público heterogéneo, en el que se destacaba la presencia de numerosa gente joven. Su figura alta y delgada, sus lentos e inseguros movimientos, sus grandes ojos claros que parecen mirar más allá de sí mismo, produjeron en todos una corriente de simpatía y respeto” detalló la profesora Raffo.

Tras una breve presentación a cargo de Guillermo Bullrich Casares, Borges inició su conferencia sobre literatura gauchesca, haciendo un viaje por obras  y autores vernáculos.

Habló finalmente de Ricardo Güiraldes, a quien conoció y trató como amigo. Explicó que un capataz de la estancia La Porteña, Segundo Ramírez, fue el inspirador de su reconocida novela. Ya en su título expresa el sentido último que Güiraldes quiso dar a su obra. “Segundo” indica que hay un primero; y “Sombra” que hay alguien que lo proyecta. ¿Quién es este don Segundo Sombra? Es el reflejo, la imagen, la sombra de todos los gauchos de la historia y la literatura. Todos se encarnan y condensan en él. La obra es más que una novela, una elegía, un canto a la muerte de una forma de vida; un epitafio a aquel “pastor ecuestre de nuestras pampas”, según la definición que Borges dio del gaucho.

“Los que sólo lo conocían a través de su vasta obra quizá esperaron encontrarse frente a un conferenciante complejo, de estilo elaborado y denso (…). Pero quien nos habló esa tarde fue el Borges maestro, capaz de evidenciar la amplitud y profundidad de sus conocimientos en una forma interesante y accesible para todo el mundo (…). Su palabra fluida, ágil, rica en imágenes, elocuente hasta en sus silencios, captó de inmediato la atención de los oyentes. Y la mantuvo sin descanso durante los 55 minutos que duró la exposición” concluyó Raffo.

Algunos asistentes tuvieron el privilegio de conocer también, en un ágape posterior, al Borges hombre, sencillo, cordial, abierto al diálogo; un Borges que confesó con toda naturalidad que sentía terror de hablar en público.

En sus palabras de presentación Bullrich Casares había señalado que era “un día de fiesta para Cañuelas”. “Y tuvo razón, fue una verdadera fiesta del pensamiento y de la palabra” reafirmó Graciela.

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