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Un viaje para remontarse hacia los tiempos de Juan Moreira cuando fue detenido en Cañuelas

La historia del mítico malviviente rural, que llegó a estar preso en Cañuelas, se revive en una colección de documentos en el museo y archivo local, cuya muestra se llama ‘Marginales perseguidos, delincuentes instintivos. La realidad de la campaña de Buenos Aires siglo XIX”.
Museo y Archivo Histórico de Cañuelas. Google Street View.

BulletMuseo y Archivo Histórico de Cañuelas. Google Street View.

03.03.2016, 14:30:40 | Arte & Espéctaculos

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Buena parte de la historia del partido de Cañuelas se revive en una esquina del centro.
 
En el museo y archivo historico local, en una casa que perteneció a un empleado municipal, se conservan como testigos silenciosos, objetos de los primeros tiempos de la vida cañuelense. Y desde hace unos meses se exhibe una pieza documental, del año 1874, que señala que Juan Moreira permaneció detenido en nuestra ciudad durante la ‘campaña bonaerense’.

“Se trata de una muestra que está por finalizar y que ha tenido mucha recepción del público. Es en conjunto con el Museo de Lobos, que trata la problemática de la delincuencia durante la campaña bonaerense. Tenemos un documento que indica que la única vez que Moreira estuvo preso, fue en Cañuelas. Alrededor del documento original hicimos una proyección documental de diferentes años y con personas peores que Moreira, inclusive de una mujer delincuente. Lo que tenemos acá son los testimonios escritos del Estado y llegamos a recrear un calabozo con un cepo y una persona sometida a los pies con ese instrumento. Sobre lo que quedó, porque se devolvió una parte a Lobos, es un diario de 1882 anunciando la quema del cepo, ya que se consideraba de tortura y para lo cual convocaba a la ciudadanía a la Municipalidad de Cañuelas”, cuenta Gustavo Recalt, el director del museo ‘García Ledesma’.

“Juan Moreira tiene mucha curiosidad –agrega Recalt– entre diferente públicos, desde el circo criollo, el mito, la literatura, la película, las anécdotas. Era un delincuente instintivo, era un asesino, que termina su vida durante un procedimiento policial. Lo buscaron y lo terminaron matando o se hizo matar”.

La muestra se compone con documentos originales, copias y el expediente judicial de 800 fojas, en un disco compacto del Archivo de la Provincia, con los delitos cometidos por Moreira. Asimismo hay algunos objetos, como telégrafos, proyectiles de armas de fuego, un grillete.

Entre la información exhibida se encuentra la pertenencia de Moreira a la figura de Adolfo Alsina, quien se proyectaba a la campaña presidencial de 1874, por el cual habría sido custodia de Alsina y en recompensa  le habría regalado un cuchillo. Pero el principal interés de Moreira era recibir el indulto. Finalmente Moreira se pasa a las filas del mitrismo, el rival de Alsina. En ese pase empieza a agravarse su situación procesal.

Sobre la detención de Moreira, el director del Museo explicó que durante el único arresto que sufrió el gaucho fue en Cañuelas, donde no se hizo un registro fotográfico. La foto que circula “es de un homónimo. En aquella época sólo se sacaban fotos en la penitenciería provincial.

El sargento Víctor Chirino es mencionado en la muestra con un informe policial como el autor de la muerte de Moreira. Con la declaración del suboficial y fotografías del mismo, donde se observa una lesión en un ojo y el faltante de cuatro dedos de una mano que le provocó Moreira instantes antes de morir, la policía tenía la orden de dispararle a la cabeza. “Moreira, que tenía varios alias, como Sosa o Blanco, tenía mucha fortaleza física y el armamento que había en la época no era letal si le pegaban en el cuerpo”, comentó Recalt.

OTROS CASOS

Y en un panel se encuentran datos sobre Gavina Vidal, una mujer que solía andar armada con revólver y una cuchilla, entre los años 1872 y 1878. Entre las notas exhibidas se lee una de un jefe policial advirtiendo las conductas de la detenida que llegó a deambular por Cañuelas.

La muestra también permite “acercarse al fenómeno económico, social  y político que fue el gaucho. Se habla mucho del gaucho y todavía se sabe poco. Todavía estamos investigando lo que fue. Había gauchos negros y europeos, no es solo patrimonio del mestizo, del criollo de acá. Es un gran mosaico de razas”.

Y en marzo se exhibirá una muestra sobre la cocina hogareña y sus usos en los siglos XIX y el XX.

© El Ciudadano Cañuelense

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