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¡Martín Dianda es el Campeón de la C!

A bordo del auto que comparte con el roqueperense Alejandro Simoncini, Dianda se coronó Campeón el domingo pasado en la fecha disputada en el Mouras de La Plata. Galería de fotos.
Dianda en pleno festejo.

BulletDianda en pleno festejo.

24.12.2014, 00:30:44 | Deportes

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Finalmente y tras no pocas revueltas y maniobras políticas en un fin de año más complicado de lo que fue toda la temporada, lo cual no es poco decir, el TCR pudo llevar adelante su GP Coronación aunque en un escenario diferente al habitual: el Roberto Mouras de La Plata.

Compartiendo jornada con la Monomarca Fiat, el TCR visitó por vez primera en su historia el asfalto platense en un compromiso que, como se esperaba, iba a tener una pobre convocatoria aunque eso no se iba a traducir en la calidad del espectáculo, como también todo el mundo sabía.

En cuanto a la Clase C, tres fueron los pilotos que llegaron al Mouras con chances de coronarse Campeón.

De hecho Damián Cabezón lideraba el torneo con 242,5 unidades seguido por el binomio Martín Dianda-Alejandro Simoncini con 241 y por Mariano Miranda con 229.

Tras no clasificar debido a las lluvias caídas desde la noche del sábado previo, los autos del TCR salieron a pista el domingo por la mañana para dar forma a la semifinal ordenándose entonces la grilla por ranking.

Una vez más el espectáculo de la Clase C fue magnífico generándose muchos cambios de posiciones en los puestos de vanguardia siendo inicialmente Dianda uno de los protagonistas de esta lucha.

Finalmente y tras nueve giros al trazado chico (sin chicana) el triunfo fue para Norberto Kraydeberg escoltado por Lucas Barbalarga y Matías Cabezón (N de la R: reapareció en las últimas fechas para ayudar en pista a su hermano en la lucha por el “1”).

En cuanto a los aspirantes a la corona, Dianda finalizó en la quinta colocación, Miranda en la octava siendo noveno Damián Cabezón aunque con un giro menos tras padecer problemas en la caja de velocidades.

Al momento de salir los autos a la pista se produjo el primer golpe de efecto cuando Damián Cabezón no pudo siquiera formar parte de la vuelta previa por problemas de embrague. De este modo quien llegó al Mouras como puntero del torneo abandonó antes de siquiera pisar el asfalto de la pista.

Con este evento Dianda poseía como único rival a Miranda quien no solo largaba cuatro puestos más atrás, sino que además no poseía el medio mecánico competitivo que supo tener en otras oportunidades.

Dando lo mejor de sí aunque sin cometer locuras ni realizar maniobras exigidas innecesariamente, Dianda protagonizó una inteligente carrera que quedó en poder de Matías Cabezón escoltado por Lucas Barbalarga y Lucas Dabué siendo entonces cuarto el cañuelense y quinto el del Citröen blanco.

Automáticamente “el colo” se coronó Campeón desatando la locura de su equipo y seguidores, además de su familia, por lo que el tan esperado baño en champagne helado pudo finalmente llevarse a cabo en el Mouras de La Plata.

De este modo el “1” fue compartido entonces entre Cañuelas y Roque Pérez demostrando que, si bien es cierto que existen rivalidades en el mundo tuerca entre ciudades vecinas, también existen muchos ejemplos de muy buenas relaciones siendo éste apenas un caso.

SILVA AMARO AL PODIO

Solo cinco autos de la Clase A se hicieron presentes en el Mouras: los tres que peleaban por el “1” más Miguel Alonso y Guillermo Silva Amaro además de Darío Yancarelli, el único piloto de la Clase B que fue de la partida.

Emotiva por demás fue la carrera, a pesar de la pobre convocatoria, dado que en diferentes tramos de la final la categoría tuvo tres campeones diferentes.

Finalmente el “1” quedó en poder del binomio Hugo Espinosa-Fabián Gruccio.

En cuanto al cañuelense, ajeno a la lucha por el “1” se dedicó a girar disfrutando de hacerlo en el Mouras logrando finalmente la segunda colocación.

Si bien el propio piloto es más que consciente que esa posición fue lograda en circunstancias excepcionales, aquel trofeo ganado no deja de ser un mimo al espíritu tras tantos años de sacrificio.

MUY POCOS AUTOS

Habitualmente en los GP Coronación el parque se reduce considerablemente y, si a esto se le suma que esta carrera se realice a solo un par de días de Navidad, en un circuito lejano y además largo, que implica como mínimo cambiar relación de caja con todo lo que ello implica, no es de extrañar que asistan a dicho compromiso solo aquellos que pelean por el “1” y algún otro con muchas ganas de correr.

Este fue el panorama del TCR que, más allá de ser conscientes sus dirigentes de esta posibilidad, sentían la obligación de realizar la última fecha para darle la posibilidad a todos de pelear por el “1”. Cabe recordar que con diez fechas cumplidas, como era este el caso, se podría haber dado por finalizado el torneo.

Menos de cuarenta autos viajaron a La Plata sin ser esto un fiel reflejo de la categoría a pesar del complicadísimo año que vivió el TCR en este sentido.
Lo cierto es que el campeonato finalizó por lo que ahora solo resta pensar en el 2015 tratando de reflotar la categoría.

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